Asesinato de Rafael Nahuel: la Justicia determinó que no hubo enfrentamiento

La Cámara Federal de General Roca dictó la prisión preventiva del cabo 1º Pintos y cambió la carátula a "homicidio agravado". De esta forma, cae el relato oficial.

La Justicia dictó este miércoles la prisión preventiva del prefecto Francisco Pinto por el asesinato de Rafael Nahuel ocurrido en un predio de Villa Mascardi, Río Negro, en noviembre de 2017.

De este modo, la Cámara Federal de General Roca, que rechazó la apelación presentada por el suboficial de Prefectura, ordenó además el cambio de carátulade “exceso en la legítima defensa” a “homicidio agravado”.

Esta medida echa por tierra la posición que sostuvo desde el principio el gobierno nacional, especialmente la ministra Patricia Bullrich, que enarboló la teoría de que la muerte se produjo en un “tiroteo contra prefectos”.

En el primer rastrillaje realizado después de la muerte de Nahuel, la Justicia encontró 44 vainas servidas en Villa Mascardi, todas ellas correspondientes al calibre de armas utilizadas por el cuerpo de elite Albatros.

Pese a esas pruebas, la ministra insistió reiteradamente asegurando que “en el expediente” se probaba que “fue un tiroteo en contra de los prefectos más que un enfrentamiento” ya que “tanto Nahuel como los dos (mapuches) que bajaron con él tenían pólvora en sus manos”.

En su resolución, los jueces explicaron que “no existía prueba en autos para concluir que la patrulla de la Prefectura Naval tuvo el enfrentamiento que narraron sus integrantes” y que “tampoco hay elementos para afirmar que fueron agredidos con armas blancas y de fuego”.

Consideraron que la calificación escogida en el auto de procesamiento no se ajustaba a los sucesos comprobados, ya que no estaba demostrada la agresión “o, al menos, que de haber existido ésta su envergadura justificase la respuesta usando armas letales”.

Añadieron que el grupo de personas era diminuto y que “en lugar de una defensa legítima hubo una masacre”. Los magistrados dejaron establecido que los miembros de la fuerza de seguridad subieron a la montaña totalmente armados “sin que nadie los hubiera provocado, y que fueron ellos quienes iniciaron la provocación disparando de manera arbitraria e ilegal”.