El mensaje de Andrés Calamaro tras el accidente de Sergio Denis

El cantautor expresó su apoyo a su colega, se refirió al peligro de algunos escenarios y contó una situación que vivió días atrás en México junto a Plácido Domingo.

352

El accidente de Sergio Denis, que lo tiene luchando por su vida, ha conmocionado al mundo del espectáculo y al público en general. Entre los artistas que expresaron su solidaridad a su colega se encuentra Andrés Calamaro, quien además reflexionó sobre el peligro de algunos escenarios.

A través de sus redes sociales, Andrés se refirió al peligro que existe en algunos escenarios debido a la falta de protección. “Una caída desde el escenario es un accidente severo, son tres metros de caída libre. Juan-S sufrió fractura expuesta cantando en El Monumental. El escenario y los accesos son peligrosos cuando no actuamos en teatros; las escaleras, las rampas y el escenario cuadrado; apenas una cinta (tape) fluorescente que, nos advierte, del vacío. Detrás de los instrumentos y del pié del micrófono estamos seguros (para no pensar en la corriente eléctrica ni en los compañeros que murieron con las botas puestas), pero con los inalámbricos (micrófonos y guitarras) el peligro es constante”, explicó el cantautor.

Luego, comentó que días atrás durante una presentación en México junto a Plácido Domingo, debió advertir los límites del escenario para prevenir “un infortunio dramático”.

“Hace diez días cantábamos en Jalisco con un nutrido grupo de figuras, cuando saludamos al final nos asomamos al escenario embelesados por la aparición de Plácido Domingo, al lado mío estaban los brillantes bailarines de Ballet clásico. Le señalé sin disimulo al final del escenario para prevenir lo que hubiera sido un infortunio dramático. Tocamos en condiciones que conocemos, pero son muchos detalles para cuidar, y el componente informal siempre es una posibilidad. Tratamos de evitarlo. No probar sonido, a los setenta años, es algo que un cantante puede permitirse; cuando tenemos trabajo, y un equipo, podemos evitar la prueba de sonido, pero cada escenario es diferente, la mayor parte son estructuras de ACROW y madera; fierros y cables, electricidad.

Las escaleras son un misterio, las rampas empinadas, y los escenarios no tienen protección, como respetando el foso de las orquestas hace cien años. Y la Ópera. Hay que respetar con desconfianza las situaciones potencialmente riesgosas. La carretera, la electricidad, el escenario. Tener todo controlado es un lujo al acceso de pocos. El verdadero éxito es trabajar siempre con el mismo equipo técnico y humano, producción, operadores, asistentes y músicos. Pero eso es un lujo que pocos podemos darnos, y no siempre depende de los cantantes”, sostuvo.