Nicolás Moscardini se coronó campeón del TC2000

El oriundo de Los Hornos ganó un campeonato merecido, que lo tuvo en ventaja en muchos momentos. Quizá en la última parte del año él mismo se complicó, estirando la definición a la fecha final en la capital entrerriana.

Con el Fluence del equipo de Marcelo Ambrogio, el mismo que comanda el certamen de Súper TC2000​ de la mano de Leonel Pernía, Moscardini ganó cuatro finales, logró un segundo puesto, dos veces la pole position, totalizó cinco podios, apenas un solo abandono y no ganó sprint alguno los sábados.

Casualmente este año, en el Súper TC2000 se dieron victorias de pilotos que se consagraron en el TC2000, como los casos de Matías Milla y el de Marcelo Ciarrocchi, que por ser el último monarca del TC2000 le entregó a Moscardini el trofeo en lo más alto del podio de Paraná.

Hace un año, Nicolás Moscardini  oriundo de Los Hornos, competía en la Fórmula 2.0 Renault, la “gran escuela del automovilismo nacional” cuando en el autódromo Oscar y Juan Gálvez, de Buenos Aires, sufrió un incidente con Exequiel Bastidas.

El auto rival realizó una pirueta extraña, a tal punto que volcó de manera espectacular. Moscardini también se despistó, aunque sin consecuencias y podría haber continuado con la carrera. Pero sin importarle la competencia, y mucho menos el lugar comprometido, se bajó de su vehículo y corrió para auxiliar a su competidor, a quien ayudó a salir de su máquina, que había quedado con las ruedas arriba.

Aquella reacción puso a Moscardini en un lugar destacado en los medios. La actitud de caballerosidad por encima de las ambiciones deportivas.

Un año después, a Moscardini le tocó celebrar la corona en el TC2000, al ubicarse en el cuarto lugar de la última fecha disputada en Paraná y ganada por Juan José Garriz (Citroën).

La victoria de Garriz estuvo escoltada por Martín Chialvo (Ford) y el propio Bastidas (Peugeot 408), que no bien se bajó del auto lo primero que hizo fue a felicitar al flamante campeón Moscardini. El chico héroe que alguna vez ayudó sin miramientos, ahora festejó por un logro deportivo y sueña con más.