Francia, Alemania, España y Albania

Entre el hartazgo y la campaña de ultraderecha: qué hay detrás del estallido social en Europa

Desde Bélgica, el periodista argentino Martín Gak matizó la sensación de caos que desde algunos sectores se intenta instalar. “Es importante decir que Europa no está en llamas”, señaló.

Internacionales

02/11/2026 - 13:33hs

Las protestas en París fueron solo el comienzo de una ola de movilizaciones que inundaron las grandes ciudades europeas, cada una con sus propias dinámicas pero con un reclamo unificado: perspectivas para los jóvenes, que ya no pueden ni aspirar a alquilarse una casa propia y tener un trabajo estable.

En las manifestaciones masivas de las últimas semanas, las redes sociales tuvieron un rol central de unificación y encuentro. Este fin de semana pasado Barcelona y Frankfurt se sumaron a la lista. En la ciudad alemana, casi 120.000 personas salieron a las calles, con casi medio centenar de detenidos.

Sin embargo, el periodista argentino Martín Gak, que vivió muchos años en Alemania y desde principios de año reside en Bélgica, sostuvo que las protestas están lejos de representar lo que se señala desde muchos medios de comunicación.

“Hay protestas, como en muchas otras ciudades, pero es importante decir que Europa no está en llamas. Esta imagen se alimenta por los aparatos políticos de derecha, que se preparan para contiendas electorales que se benefician de un estado de tensión”, comenzó Gak.

“Sí hay una situación grave de estándares de vida y del estado de bienestar. Hemos visto una erosión sistemática en los últimos diez años. Acá, a través de toda Europa, vimos incrementos brutales para lo que es la estabilidad económica, de energía, de alimentos”, aclaró el periodista, quien también trabaja como asesor del eurodiputado españlol Jaume Asens.

En esa línea, continuó: “Eso quiere decir que hay una enorme población que está acostumbrada a una estabilidad y una distribución económica de las más justas y que ahora ve una erosión. Y los más impactados son los jóvenes, que no tienen acceso a un mercado laboral estable. Y no pueden comprar una casa y ni siquiera pueden alquilarla. Y esto le ocurre también a pensionados”.

En este contexto afloran las protestas contra un sistema, que, señaló, a una buena parte de la población le resulta cada vez más injusto, ya que no sólo sigue cobrando altas tasas de impuestos, sino que con los gobiernos neoliberales se fue desprendiendo de sus funciones básicas.

“Los problemas que tiene Argentina son el epítome de los problemas de Europa. Una derecha mercantilista que no tiene nada que ver con el conservadurismo, de la democracia cristiana, que tenía una idea muy fuerte sobre la idea del bien común”, dijo Gak.

“Acá en Alemania se paga el 40 por ciento de impuestos, lo mismo en Bélgica, donde trabajo y vivo. Pero hay millonarios que pagan muchísimo menos. La sensación que muchos tienen es que se están robando el Estado”, siguió.

“Hay un sistema thatcherista que es el que regurgita Milei en Argentina y lleva 30 años de fracasos. Tenemos el desfalco del Estado. El Estado está siendo desbaratado, pero seguimos pagando impuestos. El Estado no está, pero el ciudadano paga impuestos”, insistió.

Y finalizó: “La sensación es que hay autoridades políticas que están compradas para ese proyecto o no tienen capacidad de enfrentarse, y la reacción pública es la que se ve en las calles. Es cierto que hubo reacciones violentas. Tenés chicos de 15 a los que les arrancan una mano o les deforman la cara con un balazo antidisturbios, y eso en la población general provoca una reacción de violencia. Sin un aparato que frene esos abusos, la población termina reaccionando”.