VOCERA NORTEAMERICANA
Trump despide a su vocera tras solo cuatro días y en medio de una fuerte polémica
Katie Zacharia dejó el cargo de secretaria de Prensa de la Casa Blanca después de una primera conferencia cuestionada y de admitir que no aprobó el examen para ejercer como abogada en California.
Internacionales
18/10/2026 - 11:02hs
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió apartar a su nueva secretaria de Prensa, Katie Zacharia, apenas cuatro días después de que asumiera el cargo, en una salida marcada por las críticas a su desempeño y una polémica relacionada con sus credenciales profesionales.
Zacharia había sido designada el 9 de octubre y comenzó formalmente sus funciones el lunes 12, en reemplazo de Karoline Leavitt. Sin embargo, su paso por la Casa Blanca terminó prácticamente de inmediato y se convirtió en uno de los períodos más breves para una portavoz presidencial.
El primer episodio que generó cuestionamientos fue su debut ante los periodistas. La conferencia de prensa del martes duró apenas 14 minutos y Zacharia respondió solamente tres preguntas, todas provenientes de medios considerados favorables al gobierno de Trump.
Durante la comparecencia tuvo dificultades para responder algunos de los interrogantes planteados, entre ellos uno relacionado con el intercambio de información de inteligencia entre Estados Unidos y Ucrania.
A partir de allí comenzaron a multiplicarse las críticas sobre su preparación para ocupar uno de los puestos de mayor exposición pública de la administración estadounidense.
Pero la situación se agravó por otra controversia: Zacharia había sido presentada como abogada al momento de anunciarse su designación, aunque posteriormente reconoció que no había aprobado el examen necesario para ejercer la profesión en California.
La funcionaria se graduó en Derecho en la Universidad Pepperdine y había rendido el examen de acceso a la profesión en 2011, pero no logró aprobarlo.
La polémica comenzó a afectar directamente su continuidad y llegó incluso a medios de comunicación cercanos al oficialismo estadounidense.
En medio de las críticas, Trump habló públicamente sobre la situación y prácticamente dejó abierta la puerta para su salida.
El mandatario contó que le había dicho: "Si yo fuera tú, me lo replantearía", mientras también sostuvo que Zacharia no tenía por qué continuar soportando las críticas.
Trump agregó que quería que su portavoz fuera feliz y planteó que la decisión final quedaría en manos de ella.
Sin embargo, poco después trascendió que Zacharia dejaría efectivamente el cargo.
La salida se produjo además en un momento políticamente sensible para la administración estadounidense, a pocas semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Zacharia había intentado defenderse públicamente de las críticas y sostuvo que su función dentro de la Casa Blanca era representar al presidente frente a los medios y no ejercer como abogada de la administración.
Pero la combinación entre un debut considerado débil, las dudas sobre su preparación y la controversia por su trayectoria profesional terminó sellando su salida.
Su reemplazo abre ahora una nueva incógnita dentro de la Casa Blanca, que deberá designar rápidamente a una nueva figura para ocupar uno de los cargos más visibles de la administración.
La salida también vuelve a poner el foco sobre el particular manejo de Trump de su equipo de comunicación y sobre la enorme presión que implica desempeñarse como portavoz de un presidente que interviene personalmente y con frecuencia en la comunicación política.
En apenas unos días, Zacharia pasó de ser la nueva cara de la Casa Blanca ante la prensa a convertirse en una de las funcionarias que menos tiempo permaneció en ese puesto.