CAOS EMPRESARIAL
Una empresa tecnológica del agro cerró su planta y dejó a más de 100 trabajadores afectados
Plantium y Gentec atraviesan una severa crisis financiera en Argentina. La caída de las ventas, los problemas de cobro y la competencia de productos importados llevaron al cierre temporal de la planta de Villa Constitución y a una fuerte reducción de personal.
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31/10/2026 - 22:10hs
La crisis de la industria vinculada al campo sumó un nuevo capítulo en Argentina con el cierre temporal de las instalaciones de Plantium y Gentec en Villa Constitución, Santa Fe. La decisión dejó a 84 trabajadores de la planta fuera de sus puestos y las desvinculaciones también alcanzaron a empleados de otras dependencias, por lo que el impacto total supera el centenar de personas.
La situación tomó por sorpresa a los trabajadores, que el viernes 30 de octubre llegaron a cumplir su jornada habitual y encontraron las puertas de la fábrica cerradas. Los telegramas de despido habían comenzado a ser enviados mientras todavía se desarrollaban negociaciones entre la empresa y el sindicato para buscar alternativas que permitieran preservar parte de los puestos de trabajo.
El propietario de las compañías, Jorge Gentili, reconoció que la situación financiera llegó a un punto límite después de varios meses intentando mantener la actividad mediante endeudamiento. Según explicó, esperaba que la demanda se recuperara durante el año, pero las ventas no alcanzaron los niveles necesarios.
Las expectativas estaban puestas, entre otras cosas, en las principales exposiciones agropecuarias del país y en una recuperación de las inversiones del sector. Sin embargo, la respuesta comercial fue insuficiente y la empresa continuó acumulando compromisos.
A ese escenario se sumaron dificultades para cobrar a clientes y fabricantes de maquinaria agrícola. Gentili señaló problemas con empresas como Metalfor y Pauny, mientras que AGCO dejó de realizar compras. Solo en concepto de cheques rechazados y cuentas corrientes pendientes, la empresa calculó dificultades de cobranza por unos 500 millones de pesos.
La situación financiera también se vio agravada por el endeudamiento utilizado para sostener salarios y gastos operativos durante los meses anteriores. Los trabajadores habían llegado a cobrar sus remuneraciones de manera fraccionada, mediante pagos semanales, mientras se intentaba evitar un cierre definitivo.
Plantium había desarrollado durante años una posición destacada dentro de la tecnología aplicada al agro argentino. La compañía trabaja con sistemas de agricultura de precisión, pilotos automáticos, monitores, herramientas de siembra inteligente y soluciones vinculadas con robótica e inteligencia artificial.
Incluso había realizado importantes inversiones en investigación y desarrollo y contaba con profesionales especializados en tecnología agrícola. Sin embargo, la caída del mercado terminó impactando sobre una compañía cuyo negocio depende directamente de la inversión de productores y fabricantes de maquinaria.
Otro de los factores señalados en el conflicto es el avance de productos importados, especialmente provenientes de China. Desde el sector sindical sostienen que determinados sistemas tecnológicos para maquinaria agrícola ingresan al mercado argentino a precios considerablemente inferiores a los de fabricación nacional, generando una fuerte presión sobre las empresas locales.
La conducción de Plantium y Gentec había intentado encontrar inversores, socios comerciales e incluso compradores para evitar llegar al cierre. Ninguna de esas alternativas consiguió aportar el capital necesario para sostener la estructura existente.
Ahora el objetivo planteado por la empresa es reorganizar las operaciones y eventualmente reabrir con una plantilla mucho menor. La intención sería pasar de una estructura cercana a los 200 trabajadores a otra de aproximadamente 60 o 70 empleados.
El principal conflicto abierto está relacionado con las indemnizaciones. El propietario reconoció que actualmente no dispone del dinero suficiente para afrontar de inmediato las obligaciones derivadas de los despidos. El sindicato, en tanto, reclama que los trabajadores reciban las compensaciones que legalmente les corresponden y cuestiona que el futuro pago quede condicionado a una eventual recuperación o venta de activos de la empresa.
El caso refleja las dificultades que atraviesa una parte de la industria argentina vinculada al agro: empresas tecnológicas que habían logrado desarrollar productos de alto valor agregado enfrentan simultáneamente menor demanda, problemas de financiamiento, dificultades de cobranza y una creciente competencia importada.
La continuidad de Plantium y Gentec dependerá ahora de una profunda reestructuración financiera y productiva. La empresa pretende mantener una parte de su actividad y volver a crecer, mientras más de un centenar de trabajadores enfrenta la incertidumbre sobre sus puestos de trabajo y el cobro de las indemnizaciones.