DOLOR

Básquet: un exjugador legendario murió a los 62 años tras una dura pelea contra el cáncer

Se trata del puertorriqueño José “Piculín” Ortiz, quien falleció esta madrugada en su país por una enfermedad diagnosticada en 2023.

En la madrugada de este martes el mundo del básquet recibió una fuerte noticia tras informarse la muerte de José “Piculín” Ortiz, el histórico puertorriqueño que tiene su lugar en el Salón de la Fama del Básquet Internacional desde 2019.

A sus 62 años, perdió una batalla contra el cáncer colorrectal, de acuerdo con lo revelado por la agencia Efe. De esta manera, la Federación de Básquet de Puerto Rico reveló que Piculín pasó su último tiempo de vida recluido en el Hospital Ashford, en San Juan. Y, desde el 1 de mayo, se mantuvo acompañado en todo momento por su esposa, Sylvia Ríos, así como por su hija, Neira, familiares y allegados.

“Hoy Puerto Rico pierde más que un atleta. Pierde una leyenda”, compartió la Federación en sus redes sociales para despedirse del histórico.

En esa línea, recordaron la gloria que le dio al país con su profesionalismo. “Gracias por tantas alegrías, por representar nuestra bandera con orgullo y por llevar el nombre de la Isla a lo más alto. Descansa en paz, José “Piculín” Ortiz Rijos", agregaron.

“Nuestro “Concord” Tu legado vivirá en cada cancha, en cada fanático y en cada generación que inspiraste”, cerró el posteo de despedida.

Trayectoria de José “Piculín” Ortiz

El nacido en 1963 en Abionito compitió en cuatro Juegos Olímpicos: Seúl 1988, Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Atenas 2004.

Su legado se constituye tras llegar a competir en la liga más importante del mundo, la NBA, después que los Utah Jazz lo eligieran con el número 15 en el ‘draft’ de 1987. En esa línea, la franquicia lo tuvo en sus filas durante dos temporadas, la de 1988-1989 y 1989-1990.

Sin embargo, antes de llegar a la máxima liga de básquet, fue un jugador destacado en la Liga ACB, en la que vistió la camiseta del CAI Zaragoza.

Tras su regreso, siguió su carrera en el Real Madrid, el Barcelona, allí ganó la Copa del Rey y fue subcampeón de la Copa de Europa. Además tuvo su paso por el Festina Andorra y el Unicaja Málaga.

Para el fin de su carrera, jugó en los griegos Gymastikos Larissas, Iraklis Creta y Aris Tesalónica, equipo con el que ganó la Copa Korac y en 1997 fue fichado por el Guaqueríes venezolano.

Con un recorrido admirable, su número 4 fue retirado por la Selección Nacional como homenaje a más de dos décadas vistiendo los colores de Puerto Rico.