MARADONA

El cuerpo de Maradona no tenía rastros de alcohol o drogas, solo de la medicación que tomaba el Diez

Los análisis que realizaron los peritos de la Policía Científica determinaron que el exfutbolista tenía en sangre “venlafaxina, quetiapina, levetiracetam y naltrexona”

La muerte de Diego Maradona vuelve a estar en el centro de la escena. Por la tarde del martes llegaron a la Fiscalía de San Isidro las pericias complementarias al cuerpo. Se trata de los resultados de los análisis toxicológicos e histopatológicos, que revelaron que no había alcohol ni drogas ilegales en el organismo del Diez, cuando falleció el pasado 25 de noviembre en un country de Tigre.

Los análisis que los peritos de la Policía Científica hicieron sobre la sangre y orina del exfutbolista y que le entregaron esta noche al equipo de fiscales de San Isidro que investiga las circunstancias de la muerte del Diez, arrojaron resultados negativos en alcohol y estupefacientes, pero positivos en “venlafaxina, quetiapina, levetiracetam y naltrexona”.

Estas pericias complementarias comenzaron a hacerse a principios de diciembre en la sede central de la Superintendencia de Policía Científica de la policía bonaerense en La Plata. Participaron dos de los fiscales que integran la investigación, Laura Capra y Cosme Iribarren, que controlaron la apertura de las muestras.

Allí se analizaron muestras de sangre, orina e hisopados nasales para toxicológicos, pero también se hicieron estudios histopatológicos, que son aquellos que analizan en forma microscópica los órganos y tejidos, entre ellos, el corazón de Maradona, que fue extraído en forma completa y, de acuerdo con lo que observaron los médicos forenses, padecía de una “miocardiopatía dilatada” y pesaba 503 gramos, cerca del doble que uno normal.

Uno de los puntos de las pericias es el análisis del “sistema de conducción” cardíaco, las estructuras desde donde se produce y se trasmite el estímulo eléctrico que permite la contracción del corazón. También se analizó el llamado “pool de vísceras”, las muestras de una serie de órganos para determinar si había enfermedades o lesiones, y las meninges, membranas que recubren el cerebro.

El otro laboratorio en el que se realizaron las pericias complementarias a la autopsia es el del Cuerpo Médico Forense (CMF) que depende de la Corte Suprema Justicia de la Nación. En este centro estudiaron el mechón de pelo con bulbo para el análisis de “tóxicos de depósito”, el líquido ascítico que fue extraído del peritoneo (cavidad abdominal) y otro “pool de vísceras” con tejidos adiposos.