Habría hecho un saludo
La FIFA investiga a un árbitro australiano por un presunto gesto neonazi
Durante la presentación del VAR, Shaun Evans llevó su mano derecha debajo de la cintura y formó un círculo con sus dedos pulgar e índice. Fue denunciado por una organización antidiscrimnación.
El VAR genera polémicas desde que comenzó a ser aplicado para asistir al cuerpo arbitral en el campo de juego, ahora lo que está en revisión por parte de la FIFA es una denuncia contra el árbitro australiano Shaun Evans, supervisor de la video repetición en el partido de Alemania contra Curazao, por un supuesto gesto supremacista blanco.
La transmisión oficial del partido, jugado este domingo en Houston, enfocó a los cuerpos técnicos, luego siguió por la terna arbitral en campo de juego y pasó a la sala del centro de transmisión internacional de la FIFA en Dallas.
En la imagen se ve al árbitro asistente de video, Hamza El Fario, y su asistente, Nicolas Gallo, sentados de espaldas, frente a las pantallas del VAR. Detrás, de pie al fondo, Evans miraba de frente a la cámara. La toma duró 8 segundos hasta que El Fario y Gallo giraron en sus sillas para quedar frente a cámara también.
La polémica la revisó la organización antidiscriminación Fare Network, socio oficial de la FIFA. Durante toda la toma, el árbitro australiano mantuvo su mano derecha debajo de la cintura con el dedo pulgar e índice formando un círculo, como un gesto de “Ok” hacia abajo.
Fare Network denunció que ese gesto se trata de un símbolo “neonazi” asociado al supremacismo blanco. La FIFA no pudo mirar hacia otro lado y abrió una investigación sobre el gesto. Desde el entorno del árbitro supervisor intentaron bajar el tono y asegurar que fue una broma conocida como “el juego del círculo”.
Un antecedente señalado por quienes denuncian que se trata de un gesto de “poder blanco” es el de Brenton Tarrant, un australiano condenado a cadena perpetua por asesinar a 49 personas en un ataque a dos mezquitas de Nueva Zelanda, que hizo el mismo gesto que Evans durante su comparecencia ante el tribunal que lo condenó. Mientras que en Estados Unidos el gesto es utilizado por el movimiento antigubernamental de extrema derecha Three Percenters.
La otra hipótesis, la del “juego del círculo”, propone una mirada inocente del gesto como parte de un juego popular en el que hay que lograr que la otra persona mire hacia abajo y se encuentre con el círculo para tener una prenda.
El gesto polémico fue denunciado por la organización antidiscriminación, luego de que comenzara a ser cuestionado en las redes sociales con la captura de pantalla y cientos de debates en un Mundial sensibilizado por la política inmigratoria y los conflictos raciales que atraviesen a Estados Unidos.
La primera polémica sobre posibles actos de discriminación racial ocurrió en la previa del Mundial, cuando los planteles deUbezkistán y Senegal tuvieron que pasar controles de seguridad con detectores de metales y perros para ingresar a los estadios a disputar partidos amistosos.