DEPORTES RED 92
Rosario Central campeón: venció a Estudiantes en una final que terminó en escándalo
El Canalla se impuso 3-1 en Santiago del Estero y conquistó la Supercopa Internacional. Estudiantes se había puesto en ventaja antes del minuto, pero Ángel Di María convirtió dos veces para dar vuelta el partido. El cierre estuvo marcado por fuertes cruces entre los jugadores y cuestionamientos al arbitraje de Darío Herrera.
Estudiantes de La Plata perdió 3-1 ante Rosario Central en la final de la Supercopa Internacional, disputada este sábado en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero. El equipo platense comenzó ganando prácticamente desde el vestuario, pero el conjunto rosarino reaccionó y terminó dando vuelta el encuentro con una actuación determinante de Ángel Di María.
El Pincha golpeó a los 53 segundos. Alexis Castro recibió una asistencia de Guido Carrillo y definió para establecer el 1-0, en un comienzo que parecía darle a Estudiantes el escenario ideal para manejar la final.
Sin embargo, Rosario Central consiguió reaccionar y encontró el empate en los pies de Di María. El capitán ejecutó un tiro libre con precisión y puso el 1-1, resultado con el que el partido llegó a una instancia de máxima tensión.
La principal controversia apareció sobre el cierre de la primera etapa. Enzo Copetti cayó dentro del área luego de un contacto con Leandro González Pirez. Darío Herrera inicialmente dejó continuar la acción, pero fue convocado por el VAR para revisar la jugada. Tras observar las imágenes, sancionó penal para Central, una decisión que generó fuertes protestas del lado de Estudiantes. Distintas crónicas señalaron que el contacto se produjo fuera del área.
Di María se hizo cargo de la ejecución y convirtió nuevamente. Rosario Central pasó al frente 2-1 y el delantero terminó siendo una de las figuras decisivas de la consagración.
Estudiantes buscó el empate durante el segundo tiempo, pero no logró volver a quebrar el arco rosarino. El partido se mantuvo abierto hasta los minutos finales, cuando el Pincha intentó avanzar con todos sus hombres en busca de la igualdad.
En la última acción, el arquero Fernando Muslera fue al área rival para buscar el cabezazo en un tiro de esquina. Central recuperó la pelota y salió rápidamente de contra. Julián Fernández definió el contraataque y marcó el 3-1 definitivo.
El gol desencadenó un cierre caótico. Jugadores de ambos equipos protagonizaron empujones y golpes, con el conflicto extendiéndose hacia el sector de acceso a los vestuarios. Las imágenes de la transmisión mostraron momentos de fuerte tensión entre integrantes de los dos planteles.
La tensión también alcanzó a Juan Sebastián Verón. El presidente de Estudiantes ingresó al campo de juego y mantuvo un fuerte intercambio con el árbitro Darío Herrera, mientras continuaban los incidentes entre los protagonistas.
La final había llegado precedida por un clima especial entre ambos clubes debido al antecedente de la temporada 2025, cuando Rosario Central fue reconocido como ganador de la Tabla Anual. En aquel momento, los jugadores de Estudiantes habían realizado un pasillo de espaldas al plantel rosarino, en señal de desacuerdo con aquella decisión. En la previa de esta nueva final, ese episodio había vuelto a aparecer en las declaraciones de los futbolistas.
Con el triunfo, Rosario Central sumó otro título y se quedó con una final que terminó mucho más allá de los 90 minutos: además del resultado deportivo, el partido quedó atravesado por las decisiones arbitrales discutidas y por un enfrentamiento que opacó los festejos del campeón.