FALLO SANCIONATORIO

Sanción sin sustento documental: por qué el “boletín fantasma” no aparece en el fallo

El Tribunal de Disciplina de la AFA resolvió sancionar a jugadores de Estudiantes de La Plata y a Juan Sebastián Verón sin mencionar en ningún tramo el polémico protocolo que habría sido creado después del pasillo del campeón ante Rosario Central.

El fallo del Tribunal de Disciplina de la AFA dejó al descubierto una omisión que genera fuertes interrogantes en el fútbol argentino. En la resolución que aplicó sanciones a jugadores de Estudiantes y a su presidente Juan Sebastián Verón por el denominado “pasillogate”, no existe ninguna referencia al controvertido “boletín fantasma” del Comité Ejecutivo, aquel documento que establecía las supuestas indicaciones para el homenaje a los campeones del mundo.

Dicho boletín, fechado oficialmente en febrero, habría sido cargado en los sistemas de la AFA recién el mismo domingo del partido, luego de la victoria de Estudiantes ante Rosario Central, según revelaciones periodísticas que pusieron en duda su autenticidad temporal. A pesar de ese contexto, el Tribunal optó por no utilizar ese documento como sustento jurídico de la sanción.

En cambio, los miembros del organismo disciplinario fundamentaron su decisión en criterios generales: calificaron la conducta de Estudiantes como “contraria al debido respeto de un campeón”, señalaron que el gesto afectó “la imagen del fútbol de alta competencia” y sostuvieron que vulneró valores como el respeto, la caballerosidad y el juego limpio, todos protegidos por el artículo 12 del Código Disciplinario.

El fallo también incorporó como argumento el comunicado de Futbolistas Argentinos Agremiados, donde se remarcaba la importancia de los valores de respeto, ética profesional y conciencia colectiva dentro del deporte. Incluso, el Tribunal hizo hincapié en la situación de los niños y niñas que acompañaban a los jugadores al ingreso al campo de juego, señalando que al soltarse de sus manos para realizar el gesto de espaldas, quedaron momentáneamente solos en un contexto de alta exposición pública.

De manera llamativa, el único boletín citado en el expediente fue el número 6625, mencionado al referirse al descargo presentado por Estudiantes. Allí el club argumentó que no podía ser sancionado por una disposición que nunca fue tratada ni aprobada por la Asamblea de la AFA. Sin embargo, el famoso protocolo que supuestamente reglamentaba el homenaje jamás aparece mencionado para justificar la sanción ni para explicar por qué no fue aplicado.

La omisión abre una serie de preguntas que siguen flotando en el ambiente: si el protocolo existía, ¿por qué el Tribunal no lo utilizó como fundamento? ¿Fue creado con posterioridad a los hechos? ¿Se trató de una herramienta para presionar al club? Interrogantes que alimentan una polémica que ya desbordó el plano deportivo y se instaló también en el terreno político e institucional del fútbol argentino.