ESTADOS UNIDOS

Amnistía cuestiona la decisión sobre el aborto en EEUU

"Millones enfrentan un escenario en el que no podrán tomar decisiones profundamente personales que afecten sus cuerpos", sostuvo el organismo internacional.

Amnistía Internacional (AI) calificó hoy al fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, que revocó el derecho constitucional al aborto en el país, como "un histórico retroceso para los derechos humanos".

"Ahora, millones enfrentan un escenario en el que no podrán tomar decisiones profundamente personales que afecten sus cuerpos, su futuro y el bienestar de sus familias. Este fallo afecta a todas y cada una de las personas en los Estados Unidos, independientemente de su capacidad para quedar embarazada", dijo Tarah Demant, directora nacional Interina de Programas, Defensa y Asuntos Gubernamentales, de Amnistía Internacional Estados Unidos.

La Corte Suprema de Estados Unidos revocó hoy la sentencia Roe vs Wade de 1973, que durante casi medio siglo garantizó el derecho de las mujeres al aborto, con lo que dejó en manos de cada estado la postestad de autorizarlo o no.

Veintiséis de los 50 estados ya han aprobado o aprobarán leyes que prohíben el aborto, mientras que otros han promulgado medidas estrictas que regulan el procedimiento.

La decisión de la Corte "allana el camino para una legislación estatal sin precedentes para penalizar el aborto, así como otros proyectos de ley que tendrán como objetivo despojar a las personas de los derechos humanos en Estados Unidos, incluido el potencial de proyectos de ley que afectarán el acceso al control de la natalidad, el género y la igualdad matrimonial. así como otras leyes contra la discriminación", apuntó AI.

En Estados Unidos, aproximadamente una de cada cuatro mujeres enfrenta una situación de aborto a lo largo de su vida, resaltó la ONG en un comunicado.

"A contramano de lo que ha sido la 'Marea verde' en la Argentina u otros movimientos a favor del derecho a la interrupción del embarazo en México o, incluso, fuera de nuestro continente, en Irlanda, Estados Unidos se sumerge una decisión judicial que es resultado de una campaña de décadas para controlar los cuerpos de mujeres, niñas y personas que pueden quedar embarazadas", enfatizó AI.