Investigación

Caso Madeleine McCann: los fiscales están 100% convencidos de quién es el asesino

El líder del equipo de investigadores, Hans Christian Wolters, reveló que están reuniendo todas las pruebas posibles. La niña británica desapareció en 2007 en Portugal, tenía 3 años.

Los fiscales del caso Madeleine McCann no tienen cuerpo ni ADN, pero están 100% seguros de quién la mató. Aseguran que hay otras pruebas, más allá de sus restos, que son concluyentes. Para los investigadores, el violador encarcelado Christian Brueckner es culpable y podría ser sentenciado el próximo año.

“Estamos seguros de que tenemos al hombre que se la llevó y la mató”, afirmó en diálogo con The Mirror el fiscal alemán Hans Christian Wolters.

Según reveló, todo el equipo investigador está convencido de la culpabilidad de este hombre de 44 años, pero como Brueckner ya está en la cárcel por otros delitos, se están tomando “todo el tiempo necesario” para reunir la mayor cantidad de pruebas posibles antes de presentarlas ante el tribunal.

Wolters fue contundente: “Ahora podemos acusar. Ahora tenemos esas pruebas. Estamos 100% convencidos de que él la mató”.

“Pero no se trata sólo de acusarlo, queremos acusarlo con el mejor conjunto de pruebas posible. Todavía tenemos preguntas, así que sería un sinsentido acusar en lugar de esperar las respuestas que podrían fortalecer nuestra posición”, explicó.

“Por eso hemos dicho que investigaremos mientras haya pistas o información que podamos seguir. No digo que lo que tenemos ahora sea insuficiente. Pero está en la cárcel, así que no tenemos esta presión. Tenemos tiempo en nuestras manos”, insistió.

Dirigiéndose a los padres de Madeleine, Kate y Gerry McCann, dijo: “Estamos seguros de que tenemos al hombre que se llevó y mató a su hija. Todo lo que puedo hacer es pedirles paciencia. Personalmente creo que se llegará a una conclusión el próximo año. No tenemos el cuerpo ni el ADN, pero tenemos otras pruebas. Basándonos en las pruebas que tenemos, no hay otra conclusión”.

La pequeña “Maddie”, cuya imagen dio la vuelta al mundo, desapareció de su habitación el 3 de mayo de 2007 en Praia da Luz, donde estaba de vacaciones con su familia.

Su desaparición, poco antes de su cuarto cumpleaños, el 12 de mayo, desencadenó una extraordinaria investigación y una cobertura mediática internacional. Pero nunca se ha encontrado ningún rastro de la niña, a pesar de la identificación de Brueckner como principal sospechoso el año pasado en Alemania.

En ese entonces, los detectives investigaron si el violador convicto había trasladado a Madeleine a Alemania desde Praia da Luz.

Las pruebas que se están investigando incluyen una “confesión que Brueckner hizo a un amigo y un análisis telefónico que muestra que estaba en el Ocean Club cuando la niña desapareció. “Son pruebas circunstanciales, no tenemos pruebas científicas. Si tuviéramos un vídeo del acto o una foto de Madeleine muerta con Brueckner en la cámara, no habríamos tenido que hacer un llamamiento público”, explicó el fiscal.

Brueckner, un pedófilo alemán multireincidente que ya fue condenado por violación en Portugal y que actualmente está detenido en relación con otro caso, fue identificado el años pasado como el principal sospechoso del secuestro de Maddie.

El sospechoso vivía en una camioneta cerca de Praia da Luz cuando Madeleine desapareció. La policía británica y alemana tuvo conocimiento de él como sospechoso por primera vez en 2017, pero no lo hizo público hasta el pasado mes de junio. Los investigadores afirman que testigos clave en Alemania y Portugal lo vinculan con el caso.

Wolters desestimó como “basura” un informe reciente de que la investigación terminará en Navidad, pero dijo que es probable que Brueckner sea acusado a principios del próximo año por otros presuntos delitos en Portugal. Entre ellos se encuentra la violación de una mujer irlandesa en el Algarve en 2004 y dos incidentes en los que supuestamente se exhibió ante jóvenes.

Cuando se le preguntó si estaba satisfecho con el ritmo de la investigación sobre Madeleine, Wolters dijo: “Podría haber ido mejor. Por supuesto, pero el caso está avanzando”.