Fuertes declaraciones
El asesor antiterrorismo de Trump renunció a su cargo luego de cuestionar la amenaza de Irán
El director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joe Kent, dimitió afirmando que Irán no era una amenaza inminente y que la guerra fue impulsada por la presión israelí.
El director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, anunció su renuncia el martes, argumentando que "no puede en buena conciencia" apoyar la guerra contra Irán emprendida por el gobierno del presidente Donald Trump.
Kent expresó en sus redes sociales que Irán no representaba "ninguna amenaza inminente" para el país, añadiendo que la decisión de iniciar la guerra fue resultado de la presión ejercida por Israel y su influyente lobby en Estados Unidos.
El funcionario comunicó su salida este martes a través de un mensaje en X, donde confirmó: “Tras mucha reflexión, he decidido dimitir de mi cargo como Director del Centro Nacional Antiterrorista, con efecto a partir de hoy”. La publicación estuvo acompañada por una carta dirigida al propio Trump, en la que explica que no puede respaldar el rumbo del conflicto.
En el comunicado, Kent fue contundente al cuestionar la base de la ofensiva militar: Irán "no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense", escribió.
Críticas directas a la guerra y al entorno de Trump
El exfuncionario sostuvo que la decisión de avanzar contra Irán contradice la línea histórica del propio Trump. Recordó que el presidente había construido su plataforma política sobre el rechazo a las guerras prolongadas en Medio Oriente.
“Hasta junio de 2025, usted comprendió que las guerras en el Medio Oriente eran una trampa que robaba a Estados Unidos las preciosas vidas de nuestros patriotas y agotaba la riqueza y prosperidad de nuestra nación”, señaló.
También destacó que, durante su primera administración, Trump "comprendió mejor que cualquier presidente moderno cómo aplicar el poder militar de manera decisiva sin dejarnos arrastrar a guerras interminables", y citó como ejemplos el ataque contra Qasem Soleimani y la ofensima contra el ISIS.
Kent fue aún más lejos al afirmar que el presidente fue inducido al conflicto a partir de información falsa. Según su versión, existió una campaña que instaló la idea de una amenaza inminente por parte de Irán.
“Esa cámara de eco se utilizó para engañarlo y hacerle creer que Irán representaba una amenaza inminente para los Estados Unidos y que, si atacaba ahora, habría un camino claro hacia una victoria rápida. Esto fue una mentira”, escribió.
Además, comparó la situación con antecedentes históricos: “Es la misma táctica que los israelíes utilizaron para arrastrarnos a la desastrosa guerra de Irak… No podemos volver a cometer este error”.