LAWFARE EN BRASIL

El Juez que tira la flecha y después dibujaba el blanco

Apartaron al juez Bretas del caso Lava Jato acusado de imparcialidad contra los acusados.

El Consejo Nacional de Justicia de Brasil apartó del cargo al juez Marcelo Bretas del reconocido caso Lava Jato, acusado de imparcialidad contra los acusados, entre otras cosas.

Esta suspensión contra el juez federal de Río de Janeiro podría marginarlo de su profesión en otros casos. 

El caso Lava Jato es considerado el más grande de corrupción en tierra brasileña, donde la investigadores de la Policía Federal descubrieron una red de lavado de dinero que parecía implicar a diversos políticos. Pero la verdadera dimensión de la operación, que en 2018 cumplió cuatro años (comenzó el 17 de marzo de 2014), fue saliendo a la luz sólo paulatinamente en los meses posteriores.

La medida de apartar a Brates  fue tomada con un total de 12 votos contra 3 durante el tratamiento de tres procedimientos que cuestionaron la conducta de Bretas como juez penal. De acuerdo a las publicaciones periodísticas de los medios brasileños, el primer caso se centra en una denuncia disciplinaria que fue impulsada por la Orden de los Abogados de Brasil (OAB), que criticó el convenio de colaboración premiado firmado por la Procuraduría General de la República (PGR).
Bretas había emitido una orden de captura contra Cartes en el marco de la investigación del Lava Jato. Sin embargo, el Supremo Tribunal Federal del Brasil anuló dicho proceso por falta de elementos, con lo cual, Cartes quedó desvinculado de toda investigación en ese país.

De acuerdo a las acusaciones de la Orden de los Abogados de Brasil (OAB), Bretas y el Ministerio Público del vecino país negociaron penas, orientaron abogados y combinaron estrategias. La segunda causa hace mención a una denuncia hecha por el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo da Costa Paes, quien había sostenido que Bretas actuó para perjudicarlo en la disputa electoral por el gobierno del estado en el año 2018, con la finalidad de poder favorecer a su amigo el exjuez federal Wilson Witzel.
El tercer proceso refiere a una denuncia disciplinaria interpuesta por el inspector de justicia nacional, Luís Felipe Salomão. La CNJ encontró informaciones en las computadoras corporativas del magistrado que hacen mención a supuestas “graves deficiencias en los servicios judiciales y auxiliares, oficinas y órganos que prestan servicios notariales y de registro”.