Frente al Parlamento

El primer ministro británico prometió ser “implacable” en la defensa de la ocupación de Malvinas

Andy Burnham se refirió por primera vez al tema ante la Cámara de los Comunes. Luego del discurso de Milei y de las insinuaciones de Trump sobre un cambio en la postura estadounidense, anunció que aumentará el presupuesto en Defensa.

La sobreactuación del gobierno de Javier Milei sobre el tema Malvinas desató una nueva amenaza británica contra la Argentina. El premier Andy Burnham aseguró ante la Cámara de los Comunes que el Reino Unido será “implacable” a la hora de defender la ocupación del archipiélago. También anunció que piensa aumentar el presupuesto en Defensa.

Se trata de la primera reacción oficial de la máxima autoridad del gobierno británico desde el mensaje por cadena nacional del mandatario argentino en el que anunció una serie de sanciones sobre empresas que estén vinculadas a la explotación petrolera en las islas argentinas.

“Vamos a ser implacables”

Burnham repitió la postura de todos los gobiernos británicos, laboristas o conservadores, sobre la cuestión: “Siempre respetaremos los derechos de los habitantes de las Malvinas que decidieron ser británicos”, dijo, en alusión al último referéndum en las islas.

Su posición fue expresada durante una sesión de preguntas en el parlamento inglés y en respuesta a la líder conservadora Kemi Badenoch. Frente a los legisladores, el premier ratificó que esa posición “nunca cambiará con este Gobierno” y remarcó que “vamos a ser implacables a la hora de defenderla”.

Burnham no citó por su nombre al presidente Javier Milei ni a la Argentina, pese a que la líder conservadora sí había afirmado previamente que “no es ningún misterio que Argentina está ahora amenazando a las Malvinas (...) y tenemos que mostrar que la soberanía de este territorio británico no es negociable”.

Las reacciones británicas al discurso de Milei

No es la primera vez que una figura de la política londinense saca los dientes frente a la ratificación pública del reclamo de soberanía argentino. Días atrás, el exprimer Boris Johnson pidió refuerzos militares en las islas ante una posible hostilidad como la de 1982.

Luego, el ministro de Defensa británico, Wes Streeting, garantizó que la defensa de ese territorio de ultramar se mantendrá de manera “absoluta e inquebrantable”.

Y en las últimas horas, la secretaria de Estado para el Desarrollo Internacional del Reino Unido, Kirsty McNeill, dijo que “el Reino Unido quiere continuar manteniendo una relación moderna y constructiva con Argentina con respecto a un rango de intereses compartidos”.

En 2013, un referéndum en ese archipiélago del Atlántico Sur bajo ocupación británica desde 1833 indicó que el 99 por ciento de quienes viven allí eligieron permanecer bajo soberanía inglesa. Desde entonces, esos resultados son invocados por todos los gobiernos británicos.

Milei, Trump, Malvinas

La reacción británica es una respuesta al mensaje de Javier Milei del 3 de septiembre pasado, que envalentonado tras un cuestionamiento público de Donald Trump a Gran Bretaña, interpretó que “corren vientos favorables” al reclamo argentino sobre las islas.

Lo que Trump había sugerido fue que la Casa Blanca podría “revisar” su tradicional postura de neutralidad respecto de Malvinas a causa la falta de apoyo de Londres en la guerra con Irán por el control del mercado petrolero en Medio Oriente.

El mandatario argentino creyó tener el respaldo de su referente estadounidense y amenazó con sanciones a las compañías extranjeras que extrajeran recursos naturales -principalmente petróleo- de las islas “sin autorización argentina”.

Hoy Milei inauguró el Museo del Regimiento de Granaderos, a donde decretó que debe permanecer el sable corvo del Libertador José de San Martín. Allí aprovechó para reactuar su giro nacionalista y habló de Malvinas.