Crisis humanitaria

Encuentran 100 refugiados desnudos en la frontera entre Grecia y Turquía

Cerca de un centenar de refugiados fueron encontrados desnudos en la frontera de Grecia con Turquía luego de haber sido forzados a atravesar el río Evros que separa ambos países

La agencia europea de vigilancia de fronteras Frontex confirmó "el rescate de 92 refugiados" con apoyo de las autoridades griegas, dijo la vocera Paulina Bakula. "Los agentes (de Frontex) informaron que los migrantes fueron encontrados desnudos y algunos, con heridas visibles", aseguró Bakula en Varsovia, sede de la organización.

Por su parte, el ministro griego de Protección Civil, Takis Theodorikakos, acusó a Turquía de "instrumentalizar la inmigración ilegal", pero Ankara negó toda implicación en el trato degradante impuesto a los migrantes

“Practicas Medievales”

Theodorikakos acusó a Turquía de comportamiento "bárbaro y medieval" a los 92 migrantes. El ministro señaló en su cuenta de Twitter que los hechos registrados por Frontex son "indiscutibles", respondiendo así al ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, quien rechazó que Turquía empujara hacia Grecia a los migrantes y acusó a Atenas de intentar "calumniar" a Turquía.

Los migrantes habían sido abandonados totalmente desnudos. Luego del rescate, declararon a la policía griega que fueron transportados a Evros en tres vehículos de las autoridades turcas y más tarde intentaron cruzar el río en botes de plástico. El ministro de Migración, Notis Mitarakis, señaló que Grecia llevará el incidente ante la ONU y remarcó que el caso pone a Turquía en una situación "difícil".

"He solicitado una reunión con el presidente de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, he informado a la Comisión y les mostraré fotos y videos", señaló Mitarakis en su cuenta de Twitter. El ministro griego también envió ayer una misiva a la comisaria de Asuntos Internos de la Unión Europea, Ylva Johansson, y a sus homólogos de los países miembros del bloque en la que se les informa sobre el caso y se acentúa que los migrantes fueron "víctimas de robo, lesiones corporales y tratos que ofenden a la dignidad humana" por parte de la autoridades turcas.

En dicha carta también se informa que los rescatados son 61 afganos, tres iraníes, cuatro marroquíes, cinco paquistaníes y tres personas procedentes de Bangladesh, entre los cuales se encuentran seis menores de edad. Todos recibieron inmediatamente ropa, comida y primeros auxilios.

Aunque continúan retenidos en la comisaría de policía y guardia de fronteras de Feres, se espera que en los próximos días sean trasladados al centro de recepción e identificación de Fylakio, cerca de Orestiada, la ciudad más septentrional de Grecia. Allí los funcionarios del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) esperan hablar con ellos.

La defensa de Turquía

Por su parte, Turquía, asegura que la imagen presentada por el ministro Mitarakis representa a migrantes a quienes se les robó, se les desnudó y fueron abandonados en la frontera por las fuerzas de seguridad griegas. En una serie de mensajes publicados en Twitter en turco, griego e inglés, la presidencia turca rechazó cualquier responsabilidad en el caso.

"Pedimos a Grecia que renuncie cuanto antes a su actitud inhumana hacia los refugiados, para poner fin a las acusaciones falsas e infundadas contra Turquía", escribió el jefe de comunicación de la presidencia, Fahrettin Altun. "Con estas acciones ridículas, Grecia demuestra una vez más al mundo que ni siquiera respeta la dignidad de las personas oprimidas, publicando las fotos de los refugiados que deportó tras despojarlos de sus pertenencias", escribió Altun.

También salió al cruce el ministro de Asuntos Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, al asegurar desde Estambul: "Para intentar aparecer como teniendo la razón, cuando no la tiene en absoluto, como hace Grecia, hay que ser realmente inconsciente y tener poca vergüenza".

Además, Cavusoglu recordó que "en las devoluciones en caliente Grecia despoja a los migrantes de todo, no solo de sus documentos, sino también de su ropa, para que no vengan más", una práctica que numerosos refugiados relataron a la prensa turca entre febrero y marzo de 2020. También acusó a Atenas de "modificar las coordenadas" de incidentes en el mar Egeo para hacer ver que tienen lugar en aguas turcas, y que la agencia europea Frontex "participa en este delito".

La Historia los condena

Tanto Grecia como Turquía tienen antecedentes lamentables respecto a los inmigrantes, desde hace años. Ankara normalmente abre o cierra el grifo de migrantes hacia Europa como moneda de presión hacia la Unión Europea. Para el ministro Theodorikakos, Turquía está usando a los migrantes como herramienta para ganar el apoyo de la opinión pública turca ante la proximidad de las elecciones generales y presidenciales en un periodo difícil para Recep Tayyip Erdogan.

Por su parte, Grecia tiene en su suelo desde hace años campos de refugiados, donde las condiciones de vida de sus habitantes son infrahumanas, a pesar de las reiteradas denuncias de organizaciones humanitarias. El 13 de septiembre pasado seis migrantes, dos de ellos bebés, murieron en el mar después de que Grecia les impidiera llegar a tierra y los repeliera hacia aguas turcas en el mar Egeo, lo que generó más tensión entre ambos países.

Atenas quiere bloquear casi por completo la frontera en Evros debido al creciente número de cruces fronterizos ilegales desde Turquía, por lo que ha sumado 80 kilómetros de vallado a lo largo del río a los 35 preexistentes. La organización Mare Liberum aseguró el domingo que "en la región de Evros, los crímenes contra los derechos humanos son sistemáticos y cometidos cotidianamente por Turquía y por Grecia".