ESTILO DE VIDA

Freeganismo: la nueva tendencia de los activistas ecológicos

Una profesora irlandesa recoge comida de la basura todas las noches. Se ahorra 400 dólares al mes y explica las raíces de este incipiente movimiento.

Existe una tendencia entre activistas ecológicos, quienes luchan por cuidar el medioambiente, que se trata de recolectar comida de los tachos de basura, con la intención de recoger todas aquellas sobras que estén en buen estado y así disminuir la cantidad de desperdicios.

El freeganismo puede sonar desconocido para la mayoría, pero es un movimiento que poco a poco ha tomado fuerza en distintos países del mundo. Este término responde a la combinación de dos palabras “free” (gratis) y “veganismo” (alimentación sin ningún derivado animal).

Sin embargo, este movimiento tiene un mensaje mucho más político, económico y social. De hecho, sus fundadores se consideran “anti-sistema” y “anti-consumismo” o capitalismo. Una de estas activistas es la profesora de matemáticas irlandesa Íde Mhic Gabhann, de 39 años, quien practica hace tiempo el freeganismo, que consiste en buscar en la basura productos en buen estado que hayan sido desechados, como carne, comidas preparadas, chocolates y hasta frutas.

Según manifestó la mujer al diario británico Daily Mail, eso le ha traído diversas reacciones de las otras personas. “Hablé de eso abiertamente en el trabajo. A veces, traía cosas y dejaba un letrero que decía: ‘Donuts gratis, sacadas de la basura’. Algunas personas se enojaban por eso”, contó.

Incluso, ha habido gente que le expresó que su práctica es “repugnante” y se horrorizan cuando la veían hurgando en la basura. “Definitivamente no es del agrado de todos. La gente que pasa por ahí asume que eres pobre o que no tienes nada”, destacó la maestra.

A pesar de esos comentarios y de las personas que se le acercan a entregarle comida porque piensan que vive en la calle, contó que este estilo de vida -que comenzó en 2016-, le permite ahorrar alrededor de 400 dólares al mes.

“Cuando piensas en la cantidad de desperdicio de comida que hay y sabes que estás haciendo una pequeña mella, eso realmente te motiva (…) Quiero mostrarle a la gente la cantidad de desperdicios que hay y lo evitables que son”, puntualizó la mujer.

Además, sostiene que no es ninguna práctica “repugnante” y que “lo peor que puedes encontrar es un yogurth aplastado que se ha derramado. Es solo comida de supermercado”, minimizó.

Por otra parte, descartó el término “hurgar en la basura”. Para ella, los activistas de esta corriente se preparan muy bien antes de cada búsqueda, con linternas y guantes, a modo de hacer más cómoda y segura la recopilación.

“El desperdicio de alimentos es un problema y debe tratarse (…) Quiero centrarme en mostrarle a la gente cómo podemos detener el desperdicio de alimentos antes de que se tiren cosas”, sentenció la profesora.

Principales características de un “freegan”
- Reclamación de la basura

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Están en contra del ciclo consumista donde se derrochan muchos de los productos que ni siquiera llegan a ser consumidos. No solamente se trata de alimentos; también obtienen de la basura bebidas, libros, revistas, periódicos, utensilios de cocina, alfombras, ropa, muebles, juguetes, arte y los suelen compartir con los miembros de esa comunidad.

- Reducción de la basura

Como consecuencia del objetivo anterior, suelen reciclar materiales, reparar objetos, intercambiar otros, con la intención de minimizar la cantidad de basura que debe ser quemada año tras año.

Transporte amigable con el ambiente: Se oponen al uso frecuente de automóviles debido a la contaminación o al elevado valor del petróleo. Por lo tanto, acuden a otras alternativas como las bicicletas, skate, entre otros.

- Vivienda sin costo

Los freegans defienden la vivienda como un derecho, por lo que apoyan la ocupación de estructuras abandonadas que se convierten en centros de convivencia, cultura y arte.

- Trabajar menos

Para el freeganismo, trabajar es un sacrificio innecesario que afecta la salud física y psicológica de las personas. Al ser empleados de una empresa forman parte del sistema que ellos mismos denuncian, por lo que defienden que pueden proveerse de todas sus necesidades sin gastar dinero y, por ende, sin necesidad de trabajar.