“Amenaza en las islas”
Gran Bretaña levantó la guardia: la reacción tras los rumores sobre Estados Unidos y Malvinas
El gobierno británico salió a sentenciar que la soberanía de las islas “no está en cuestión”. Medios locales alertaron sobre el posible cambio de postura de Washington.
Luego de los trascendidos acerca de que Estados Unidos podría revisar su posición respecto de la soberanía de las Islas Malvinas, el gobierno de Gran Bretaña salió a ratificar su voluntad de seguir usurpando el archipiélago y declaró que su permanencia en ese territorio argentino “no está en cuestión”.
“La soberanía británica y el derecho de los isleños a la autodeterminación no están en cuestión y así lo hemos expresado de forma clara y consistente”, dijo el portavoz del gobierno de Keir Starmer.
Con esa declaración, la administración laborista salió rápidamente al cruce de las versiones que indicaron que el presidente estadounidense, Donald Trump, le quitaría a Gran Bretaña el respaldo de Washington en el tema Malvinas, como represalia por su falta de apoyo en la guerra contra Irán.
A través de su vocero, el primer ministro salió a ratificar la voluntad de Londres de seguir ocupando suelo argentino y para hacerlo apeló al cuestionable argumento de la autodeterminación de los isleños.
“Las islas Malvinas ya votaron anteriormente a favor de permanecer como territorio británico de ultramar, y siempre nos hemos posicionado junto a ese derecho de los isleños a su autodeterminación”, fue la declaración pública.
La alusión fue al referéndum realizado en 2013, en el que el 98 por ciento de los isleños votaron por la permanencia de Malvinas dentro del Reino Unido. La consulta no fue reconocida por la Argentina (por entonces gobernada por Cristina Kirchner), que sigue reclamando su soberanía por ser parte de su territorio continental.
La reacción británica se produjo a horas de que la agencia Reuters filtrara un cable del Pentágono, en el que se analizan las medidas que Washington podría tomar contra Gran Bretaña y España, que son los países de la OTAN que no se alinearon en la guerra contra Irán.
La noticia tuvo una fuerte repercusión en el Reino Unido. La prensa británica llegó a decir que la ocupación de las islas está “bajo amenaza” por la voluntad de Donald Trump de “penalizar” al gobierno de Starmer.
“Amenaza en las islas”, dice el titular de portada del conocido diario The Sun. “Trump podría castigar a Gran Bretaña” en “un complot explosivo para vengarse de sus aliados por Irán”, tituló el periódico.
El cuestionamiento de la Casa Blanca es por la decisión de Londres de no permitir el uso de sus bases militares para que la aviación estadounidense pueda desplegar mejor su posición en el conflicto en Medio Oriente.
La relación entre el Reino Unido y Estados Unidos se encuentra en su momento más tenso luego de que Starmer recalcara que no piensa “dejarse arrastrar a la guerra” contra Irán.