ATAQUES
Irán respondió con misiles y drones tras ofensiva conjunta de EEUU e Israel
Una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes provocó explosiones en Teherán y otras ciudades. Irán respondió con misiles y drones, mientras Israel declaró el estado de emergencia y se reportaron ataques contra bases estadounidenses en la región.
Una nueva escalada militar sacude a Medio Oriente luego de que Estados Unidos y Israel lanzaran un ataque de gran envergadura contra Irán, provocando explosiones en Teherán y otras ciudades estratégicas.
El gobierno israelí confirmó que la operación tuvo carácter preventivo. El ministro de Defensa declaró el estado de emergencia especial e inmediato en todo el país, mientras el sistema de defensa aérea se mantenía en alerta ante posibles represalias.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que el objetivo de la ofensiva es amplio y apunta a desmantelar la capacidad misilística iraní. En un mensaje difundido tras el inicio de los bombardeos, afirmó que buscarán destruir los misiles y la infraestructura militar del régimen instaurado en 1979.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sostuvo que la operación pretende “eliminar la amenaza existencial” que representa la república islámica para la seguridad de Israel.
La respuesta de Teherán no se hizo esperar. La Guardia Revolucionaria anunció el lanzamiento de una primera oleada de misiles y drones contra territorio israelí. El Ejército israelí activó alertas tempranas y ordenó a la población refugiarse ante la posibilidad de impactos directos.
Además, la crisis se amplió cuando autoridades iraníes confirmaron ataques contra bases estadounidenses en Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Entre los objetivos señalados se encuentra la base aérea de Al Udeid, una de las instalaciones estratégicas de Washington en la región.
En paralelo, agencias internacionales informaron que uno de los ataques israelíes tuvo como blanco una zona cercana a las oficinas del líder supremo iraní, el ayatollah Ali Khamenei, quien habría sido trasladado a un sitio seguro.
La ofensiva cruzada entre Washington, Tel Aviv y Teherán profundiza un escenario de alta volatilidad que mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de un conflicto regional de mayor escala, con consecuencias imprevisibles para la estabilidad global.