reunión tripartita
Irán y EE. UU. negocian en Islamabad, capital de Pakistán
El vicepresidente JD Vance llegó a Islamabad, mientras que Irán envió al titular del Parlamento. La Casa Blanca aseguró que las conversaciones de paz están “en curso” y podrían seguir este domingo.
Irán y Estados Unidos celebran este sábado en Pakistán unas conversaciones de paz, a las que ambas partes llegan con recelo y con posiciones aún distantes sobre cómo poner fin a seis semanas de conflicto. La Casa Blanca informó que las negociaciones se encuentran “en curso”.
La televisión pública iraní afirmó que este sábado se celebraron dos rondas de negociaciones de paz entre la república islámica y Estados Unidos, y una tercera tendrá lugar “probablemente esta noche o mañana” domingo.
“Los expertos de ambas partes están intercambiando textos” para alcanzar un acuerdo de paz más allá del alto el fuego de dos semanas que entró en vigor el miércoles, precisó la televisión, que cita información “de una persona cercana a los negociadores” iraníes.
Sin embargo, mientras se llevan adelante estas conversaciones, Israel y Líbano siguen con enfrentamientos activos. Las milicias israelíes informaron este sábado que atacaron en 24 horas más de 200 objetivos de Hezbolá.
“La Fuerza Aérea israelí continúa sus ataques contra infraestructuras de Hezbolá y apoya a las fuerzas terrestres que operan en el sur del Líbano”, añade el texto, días antes de las negociaciones previstas en Washington entre Israel y el gobierno libanés.
La situación en el Estrecho de Ormuz
Dos destructores de la Armada estadounidense cruzaron el estrecho de Ormuz para una operación de retirada de minas iraníes en el estratégico paso, dijo el Comando Central (Centcom) de Estados Unidos.
Más temprano, el presidente Donald Trump dijo que Washington había comenzado a “desbloquear” esta vía vital para el comercio mundial de hidrocarburos.
“Una paz sostenible en la región”
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, llegó a Islamabad al frente de una delegación que incluye al enviado especial Steve Witkoff y a Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump.
La primera delegación que llegó a Pakistán fue la iraní, con más de 70 personas y encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf.
El primer ministro pakistaní, Shahbaz Sharif, cuyo país ejerce de mediador, recibió tanto a la delegación iraní como al vicepresidente Vance, y manifestó su intención de acompañar a las dos partes para “avanzar hacia una paz sostenible en la región”.
Pese a la tregua anunciada el martes, la desconfianza es mutua tras seis semanas de contienda en las que Estados Unidos e Israel bombardearon cientos de objetivos en Irán y mataron entre otros a su líder supremo, Alí Jamenei, al tiempo que Teherán atacó en represalia al Estado hebreo y a las monarquías árabes del Golfo.
“Tenemos buenas intenciones, pero no confiamos”, declaró Qalibaf, citado por la televisión iraní al llegar a la capital de Pakistán. “Nuestra experiencia en negociar con los estadounidenses siempre ha enfrentado fracasos y promesas incumplidas”, afirmó.
El canciller iraní, Abás Araqchi, que también forma parte de la delegación, dijo a su homólogo alemán en una llamada el sábado que “Irán entra en las negociaciones con total desconfianza debido a las repetidas violaciones de compromisos y traiciones por parte de Estados Unidos”, informó la agencia Tasnim.
Vance también se mostró receloso antes de partir de Washington. “Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros, desde luego, estamos dispuestos a extender la mano abierta”, afirmó.
“Si van a intentar jugárnosla, entonces verán que el equipo negociador no es tan receptivo”, agregó Vance antes de su partida.
“Nada de arma nuclear”
Irán exige que la tregua anunciada el martes con Estados Unidos se extienda a Líbano, donde su movimiento aliado, Hezbollah, libra una nueva guerra con Israel. También pide que se descongelen sus bienes, pero ninguno de sus reclamos se ha concretado.
Trump reclama por su lado la reapertura total del estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio mundial de petróleo prácticamente bloqueada por Irán en represalia por los ataques de Israel y EE. UU. iniciados el 28 de febrero.
Según Trump, Irán está interesado también en reabrir esa vía marítima, por la que pasa una quinta parte del comercio de hidrocarburos mundial, porque de lo contrario “no tiene ingresos”. “Lo reabriremos bastante pronto”, insistió.
Pero su prioridad en Islamabad es asegurar que la república islámica de Irán no tenga nunca un arma nuclear. Teherán niega que ese sea su objetivo e insiste en que sus ambiciones nucleares son puramente civiles. “Nada de arma nuclear. Eso es el 99 por ciento” de la negociación, afirmó Trump.
“Se anunció un alto el fuego temporal, pero ahora viene una etapa aún más difícil: la etapa de lograr un alto el fuego duradero, de resolver temas complicados mediante las negociaciones”, había declarado previamente el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif.
Frente libanés
Entretanto, Israel continuó el viernes sus bombardeos en Líbano contra el movimiento proiraní Hezbollah, pese a la exigencia de Teherán de que los detenga de inmediato.
Israel insiste en que el alto el fuego no cubre a Líbano. El embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, dijo que su país conversará con el gobierno libanés en Washington, pero que no abordará una tregua con Hezbollah.
Israel lanzó ataques masivos y una invasión terrestre en Líbano, después de que el 2 de marzo Hezbollah se sumara al conflicto disparando proyectiles contra Israel.
La presidencia libanesa confirmó que el martes se celebrará el diálogo con Israel en Washington, luego de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dio luz verde a las “negociaciones directas”.
Hezbollah rechazó las conversaciones y pidió a Líbano no hacer “concesiones gratuitas a Israel”. Un diputado de Hezbollah, Hasan Fadlallah, reafirmó el sábado el rechazo del movimiento a cualquier negociación directa entre Líbano e Israel.
Estas negociaciones constituyen “una violación flagrante” de la Constitución y “agravan las divisiones internas en un momento en que Líbano necesita más que nunca solidaridad y unidad interna para hacer frente a la agresión israelí”, declaró el diputado en un comunicado.
Las autoridades libanesas afirman que las semanas de hostilidades han dejado más de 1950 muertos. Sólo el miércoles murieron 350 personas en los ataques israelíes, el primer día de la tregua entre Estados Unidos e Irán.
En Islamabad, todos los caminos al Hotel Serena, sitio previsto para las negociaciones, fueron cerrados con seguridad reforzada, mientras una pancarta enorme y letreros digitales a lo largo de la carretera anuncian las “Conversaciones de Islamabad”.