La Francia Insumisa
La justicia francesa busca determinar si Israel se involucró en una campaña de fake news contra la izquierda
Los servicios de ciberseguridad franceses identificaron a exagentes de los servicios secretos israelíes involucrados en una operación para manipular las elecciones municipales en perjuicio de tres candidatos del partido liderado por Jean-Luc Mélenchon.
El ministerio fiscal de París ha abierto la semana pasada una investigación para determinar si el gobierno de Israel intervino en las últimas elecciones municipales francesas para perjudicar a la fuerza política de izquierda más popular en cantidad de militantes y votos, La Francia Insumisa, LFI, a través de una campaña de desinformación y fake news. La pista sobre esta injerencia ha conducido a una empresa con lazos con el gobierno israelí llamada Black Core, especializada en “ciberseguridad, influencia y guerra de información”.
El servicio del Estado francés encargado de la Vigilancia contra las Injerencias Digitales Extranjeras, Viginum, descubrió durante las elecciones municipales de marzo pasado una injerencia proveniente de la empresa de Israel e identificó exagentes de los servicios secretos israelíes involucrados en la operación, con el objetivo de manipular las elecciones en Francia en perjuicio de tres candidatos de LFI. El informe de Viginum no se ha hecho público en su integridad, algo que reclaman los insumisos y que el gobierno ha prometido de hacerlo sin especificar la fecha.
Durante la campaña electoral para las elecciones municipales de marzo pasado los servicios de vigilancia digital franceses detectaron varios sitios web y cuentas en las redes sociales que no eran auténticas, en particular fotos generadas por inteligencia artificial y perfiles falsos. Desde esos sitios se dirigieron ataques contra tres candidatos a intendentes insumisos: Sebastien Delogu en Marsella, François Piquemal en Toulouse y David Guiraud en Roubaix. Los tres políticos insumisos tienen en común una activa militancia en solidaridad con la causa Palestina.
En la campaña sucia contra estos tres políticos entre otras cosas se vio desde el momento en que el rostro de Delogu apareció en afiches en las calles de Marsella promoviendo su candidatura a la intendencia, otros afiches que exhibían un código QR que reenviaba a un blog de una supuesta Sophie, presentada como víctima sexual del candidato insumiso. En otro caso se presentaban supuestas capturas de pantalla de intercambios de mensajes vía whatsapp, donde Guiraud, que finalmente resultó electo intendente de Roubaix, encargaba cocaína para su uso personal. Piquemal perdió por pocos votos las elecciones en Toulouse y espera que la justicia electoral defina si se debe llamar a nuevas elecciones a la luz de estos hechos.
Una táctica aceitada
En diálogo con Página/12 Sophia Chikirou, legisladora insumisa y excandidata a alcaldesa de París en las elecciones de marzo pasado que la ubicó en tercer lugar, recordó que la injerencia extranjera que apunta contra los insumisos “no es la primera vez, el diputado Carlos Bilongo presentó así una denuncia contra los Emiratos Árabes Unidos por una operación” de falsas acusaciones contra él.
Desde el comienzo del año se han visto recrudecer las acciones políticas y mediáticas contra LFI. En el mes de febrero el joven de ultraderecha Quentin Deranque resultó muerto como consecuencia de una pelea callejera entre fascistas y antifascistas en Lyon; los medios de comunicación y diferentes fuerzas políticas iniciaron entonces un linchamiento político y mediático contra LFI, acusando a la fuerza política que lidera Jean-Luc Mélenchon, de ser “responsable moral” de la muerte de Deranque
Este embate desmesurado contra LFI duró algunas semanas, justo antes de las elecciones municipales de marzo pasado. Era la primera vez que LFI se presentaba en toda la geografía gala en las elecciones municipales. El resultado ha sido alentador para esa fuerza que ganó siete alcaldías y mil concejales partiendo de casi cero. Todo ha sido ganancia en materia electoral para LFI pero estos resultados obtenidos han sufrido sin dudas el impacto negativo tanto del linchamiento mediático por el caso Deranque, como de la campaña de fake news israelí.
Mélenchon pone primera
El caso de la injerencia extranjera que ha hecho blanco en los insumisos se enmarca en el contexto de la carrera por la presidenciales de 2027. El próximo domingo Mélenchon celebrará un gran mitin nacional de lanzamiento de la campaña presidencial en Saint-Denis. Mélenchon parte bien posicionado en las encuestas, esta es su cuarta candidatura consecutiva a la máxima representación del Estado, es el único candidato que tiene un programa definido y una organización militante motivada y eficaz.
La última elección de 2022 a Mélenchon se le escapó el acceso a la segunda vuelta por muy poco, quedó en tercera posición con el 22 por ciento de los votos en primera vuelta, a sólo 1 por ciento de Marine Le Pen, la candidata de Agrupamiento Nacional, RN, que se ubicó en el segundo lugar, lo que la habilitó a competir contra Emmanuel Macron.
Por otro lado el abanico político que disputa la sucesión de Macron, después de 10 años de gobierno neoliberal, está muy desgastado. Las peleas por liderar el espacio macronista que va del centro derecha a la izquierda “civilizada” se multiplican. Resta definir en la extrema derecha donde la candidata natural es Marine Le Pen, pero aguarda el resultado de la apelación que el 7 de julio que confirmará o no la condena que le impide ser candidata por cinco años; en caso de confirmarse esta sentencia el candidato por el lepenismo será su delfín Jordán Bardella.
Mientras se multiplican los candidatos cada vez son más los políticos y periodistas que imaginan una segunda vuelta entre Mélenchon y uno de los candidatos de la extrema derecha, ya sea Le Pen o Bardella. Este duelo anunciado en editoriales, portadas de revistas y periódicos expresa la preocupación del establishment por una probable victoria de Mélenchon.
En medio de este clima de campaña presidencial instalada y de sospechas de injerencias del gobierno israelí en las elecciones municipales, el embajador de Israel en Francia, Joshua Zarka, viene de declarar el 4 junio en una entrevista en France TV que “preferiría (que el próximo presidente francés) fuera cualquiera menos Jean-Luc Mélenchon”. La declaración del embajador israelí fue considerada por Manuel Bompard, coordinador de los insumisos, como una “injerencia reivindicada”; pero también otras fuerzas políticas repudiaron los dichos del embajador como la eurodiputada y secretaria de asuntos internacionales del partido centrista Horizontes, Nathalie Loiseau, quien calificó la intromisión del embajador israelí en la política francesa de “inapropiada” e “inaceptable”.
Consultada Chikirou sobre cómo reaccionará LFI si en la campaña presidencial para 2027 se repiten este tipo de guerra sucia e injerencias extranjeras contra su fuerza política la legisladora de París responde, “los votantes son muy conscientes de ello, se informan a través de las redes sociales, ya no confían en la versión oficial de los medios y, a partir de ahora, en cuanto una información escandalosa alcanza a un insumiso, la gente la verifica. Esto es importante porque nuestra respuesta se basa en ese vínculo de confianza con la gente, respondemos a los ataques, argumentamos, no permitimos que ni una sola noticia falsa prospere”.