Primera vez desde la sgm

La ultraderecha alemana ganó la presidencia parlamentaria en Sajonia-Anhalt

La elección generó protestas y comparaciones históricas con el nazismo, mientras el partido AfD busca aumentar su poder en la región.

La ultraderecha alemana logró este martes hacerse con la presidencia del Parlamento regional de Sajonia-Anhalt, por primera vez desde 1945, un mes después de su victoria frente a los conservadores del canciller Friedrich Merz.

En la primera votación, 48 de los 82 diputados votaron a favor de Tobias Rausch (foto), el candidato propuesto por Alternativa para Alemania (AfD), 29 en contra y cinco se abstuvieron, según el recuento oficial. Este partido antiinmigración y a favor de restablecer relaciones cercanas con Rusia obtuvo cuatro votos más de los previstos.

Antes de la votación, los 39 diputados de AfD solo contaban públicamente con el apoyo de los cinco representantes de la pequeña formación de izquierda radical prorrusa BSW. Las dudas sobre la posible presencia de tránsfugas entre los 15 diputados conservadores de la CDU, el partido de Merz, se multiplicaron, mientras la formación pierde apoyo en las encuestas a medida que AfD se fortalece.

La elección del jefe del ejecutivo regional está prevista para diciembre y AfD intentará obtener una mayoría absoluta para su candidato, Ulrich Siegmund. El líder regional de los socialdemócratas, Andreas Schmidt, calificó de “lamentable” la elección de Rausch. El ultraderechista, de 35 años, está considerado un pragmático dentro de la AfD y no posee un perfil de carácter ideológico, aunque estuvo este año implicado en un escándalo de presunto tráfico de influencias.

Antes de la elección de Rausch hubo protestas, entre ellas una manifestación con algunos cientos de personas delante del Parlamento regional y muchos recordaron que el último ultraderechista que presidió un parlamento en Alemania había sido el jerarca nazi Hermann Göring. Sin embargo, la fundadora de BSW, Sarah Wagenknecht, rechazó la comparación, que tildó de relativización del nazismo y dijo que no era “un Göring 2.0 quien se presentaba a la elección”.

La victoria de AfD en Sajonia-Anhalt a principios de septiembre provocó un terremoto político en Alemania y debilitó al jefe de gobierno conservador Friedrich Merz, cuya coalición con los socialdemócratas está lastrada por las disputas internas y una popularidad en mínimos históricos. Poco después, AfD logró una segunda victoria en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, en el noreste del país, un nuevo revés político, aunque finalmente se espera que una coalición de izquierdas gobierne la región.