Ciencia

Los astronautas de la Estación Espacial Internacional siguen en peligro

Debido a una fuga en la nave Soyuz, dos cosmonautas rusos y un estadounidense no tienen posibilidad de abandonar la EEI.

Es un fin de año lleno de incertidumbre para los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI). La fuga detectada en el sistema de refrigeración de Soyuz, la nave atracada allí con la que deberían regresar a la Tierra los cosmonautas rusos Sergey Prokopyev y Dmitry Petelin y el astronauta de la NASA Frank Rubio, provocó que las diferentes agencias espaciales comenzaran a planificar sus misiones de rescate. ­Roscosmos estudia el envío de una nueva Soyuz y la NASA ya está en conversaciones con SpaceX para trabajar con una de sus sondas Crew Dragon. Mientras tanto, en la Estación Espacial, los astronautas viven en una cuenta regresiva permanente.

“Hemos hecho algunas preguntas a SpaceX acerca de su capacidad para enviar tripulantes adicionales en la Dragon en caso de que fuese necesario, pero ese no es nuestro enfoque principal en este momento”, dijo Sandra Jones, la portavoz de la NASA. No está claro si se ha pedido un informe sobre si la actual nave de la firma atracada en la EEI, la Endeavour, es capaz de transportar a más de los cuatro tripulantes para los que está diseñada o si una nueva Dragon se trasladaría a buscar a los astronautas que no tienen forma de regresar a la Tierra.

La tripulación de la EEI no está en peligro inmediato; sin embargo, la preocupación surge si el complejo tuviera que ser evacuado por cualquier motivo, ya que, por el momento, parece que tres personas no tienen garantizado un viaje seguro a casa. Hasta la fecha, ninguna tripulación ha tenido que ser evacuada de emergencia, si bien ha habido amenazas, sobre todo por colisiones con la basura espacial circundante.

Todo ocurrió el pasado 14 de diciembre. Mientras la NASA mostraba los preparativos en directo para una nueva caminata espacial rutinaria precisamente de los cosmonautas mencionados, Prokopyev y Petelin, en las imágenes se pudo ver una ráfaga de partículas similares a copos de nieve que salían de la parte trasera de la Soyuz atracada. En ese momento, los controladores desde Moscú abortaron la misión, si bien se ha asegurado que ningún astronauta a bordo de la EEI estuvo en peligro.