81° Asamblea General de la onu
Lula denuncia que Latinoamérica vuelve a experimentar injerencia externa en las elecciones
“No permitiremos que los enemigos de la democracia internos y externos atenten contra la voluntad popular”, dijo el presidente brasileño.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este martes que los países latinoamericanos recorrieron “un largo camino para restablecer la voluntad popular” y que ahora la región volvió a presenciar “injerencia externa en procesos electorales”. A menos de dos semanas de las elecciones generales, el mandatario reivindicó la soberanía de Brasil.
Defensa de la soberanía
Durante su intervención en la 81° Asamblea General de Naciones Unidas, el líder progresista manifestó que “la democracia está nuevamente en jaque”.
“Bajo la atenta mirada de una ciudadanía plural y de una prensa libre, no permitiremos que los enemigos de la democracia internos y externos atenten contra la voluntad popular”, aseveró Lula, que aspira a la reelección en los comicios del próximo 4 de octubre ante el derechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), preso por golpismo.
Lula recordó que los brasileños tendrán que decidir “entre democracia y negacionismo” y entre “un futuro de mayores oportunidades y un pasado de exclusión”, en referencia a Flávio Bolsonaro.
Lula aludió a la transparencia del proceso electoral del gigante suramericano, en el que los candidatos gozan de una “amplia libertad de expresión”, aunque llamó a no subestimar los desafíos de las redes de desinformación.
”La democracia brasileña pertenece a los brasileños. Brasil continuará siendo un país soberano. Nadie, nadie nos alejará de ese camino", dijo.
En este sentido, el presidente brasileño también aseguró que “Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”.
A su vez, Lula advirtió de las “tentaciones hegemónicas” en América Latina de la mayor potencia del mundo, en alusión a Estados Unidos, recalcando que la región y Brasil necesitan de “socios con una agenda positiva” y no de presiones externas.
Aunque no nombró directamente al presidente estadounidense Donald Trump, el izquierdista dijo la semana pasada que tenía previsto decirle en Nueva York al mandatario que no se metiera en las elecciones de Brasil.
Trump apoyó a varios candidatos de derecha victoriosos en comicios en otros países de América Latina.
La tensión entre Brasilia y el gobierno de Trump comenzó en 2025, cuando Washington aplicó un primer tarifazo a Brasil en represalia por el juicio por golpismo a su aliado Jair Bolsonaro.
Lula acusó a la familia Bolsonaro de hacer lobby ante Estados Unidos en favor de medidas contra su gobierno y perjudiciales para la potencia sudamericana.
Pedido de cooperación
Por otro lado, el jefe de Estado abordó en Nueva York uno de los temas centrales del debate político en Brasil: la seguridad pública, una problemática que se instaló como una de las principales preocupaciones de la ciudadanía en los sondeos de opinión.
En tanto, Lula aseguró que su Gobierno está preparado para combatir el crimen organizado en “todos los escalones, incluso los magnates del crimen”, y ligó esto último al combate a la corrupción, ya que considera que crimen organizado y corrupción van de la mano.
“El combate a la corrupción continuará implacable, le duela a quien le duela”, manifestó.
En este sentido, el presidente brasileño aprovechó el palco internacional para rechazar una mayor presencia militar extranjera en la región. “No vamos a delegar la responsabilidad de defender nuestras fronteras. No necesitamos portaaviones vigilando nuestras aguas. Necesitamos cooperación para frenar el flujo de armas y dinero que abastece al crimen”, sostuvo.
Contra las presiones internacionales
Asimismo, el mandatario reservó un espacio de su discurso para acusar a los “tecnoligarcas” de promover una “carrera sin frenos éticos” y llamó a regular el sector.
El mandatario sostuvo que el mundo vive una “revolución tecnológica sin precedentes” con la inteligencia artificial y las redes sociales, y afirmó que sería una omisión histórica no enfrentar el desafío de establecer normas.
“Un puñado de tecnoligarcas quiere resucitar una versión de neoliberalismo digital sin reglas ni transparencia”, criticó, antes de acusarlos de transferir a las familias la “imposible tarea de enfrentar los algoritmos”.
En ese sentido, el mandatario aseguró que Brasil “no tolerará ese modelo de negocio” y recordó la aprobación por parte del Congreso del país de una ley que aumenta las medidas para proteger a menores de edad y adolescentes en el mundo digital.
Además, Lula dijo que el país no cederá a las presiones de las multinacionales que quieren privatizar el PIX, un popular sistema digital de pagos usado por millones de brasileños y que fue criticado por el Gobierno estadounidense.
Críticas a la ONU
El gobernante brasileño, que fue el primer orador en la Asamblea General por tradición en la ONU, también criticó la “insensatez” de las superpotencias por su papel en los conflictos abiertos y la inacción del Consejo de Seguridad de la ONU.
“La ONU fracasa en una de sus misiones más importantes: librar a la humanidad del flagelo de la guerra. Su credibilidad nunca ha sido tan baja”, dijo.
“Somos todos rehenes del inmovilismo de un Consejo de Seguridad que no cumple su papel”, afirmó Lula, quien aboga por una profunda reforma del organismo.
Al finalizar su discurso de apertura, el mandatario fue rodeado por autoridades de distintos países que se acercaron a saludarlo, entre ellas el secretario de Estado de EE.UU. Marco Rubio. Sin embargo, Lula no respondió al gesto del funcionario estadounidense, según registró un video difundido por el medio brasileño CartaCapitalen sus redes sociales.