Ayuda a los trabajadores
Lula, la contracara de Milei: anunció un paquete para aliviar a los trabajadores con deudas
El presidente brasileño aprovechó el Día del Trabajador para lanzar un plan que habilitará renegociar créditos a tasas de interés más bajas, con topes y descuentos. A quienes accedan se les bloqueará el ingreso a plataformas de apuestas online. Mientras tanto, en la Argentina cada mes sube el endeudamiento y bate récords la morosidad en las familias.
El presidente de Brasil, Lula Da Silva, anunció la puesta en marcha de un paquete de ayuda para los trabajadores y las trabajadoras que mantienen deudas con entidades privadas producto de la creciente toma de préstamos usurarios con bancos y billeteras virtuales.
Es la primera vez que un gobierno interviene en favor de las familias con un dispositivo de estas características para aliviar la morosidad, un fenómeno también creciente en la Argentina y padecido por miles de personas que a raíz de la inflación y el encarecimiento de los alimentos debieron recurrir a créditos para poder comer.
Trabajadores endeudados
La medida que fue lanzada en el marco del Día del Trabajador tiene un doble beneficio: apunta a combatir la morosidad creciente que –tal como en la Argentina- enciende las luces rojas del sistema y darle un respiro a las familias ahogadas por la presión financiera.
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Lo que ocurrió en Brasil fue algo similar a lo que aún se padece en la Argentina: producto de la crisis, los trabajadores pidieron préstamos a tasas que complican el pago y el repago. Uno de los últimos informes argentinos al respecto habla de una morosidad en el sistema que ronda el 13 por ciento. Pero si se suman las tarjetas de supermercados, préstamos de billeteras virtuales y entidades no financieras, la morosidad trepa casi al 25 por ciento.
La diferencia entre Brasil y Argentina es que aquí el Gobierno deja a la deriva a las familias deudoras y sólo promueve créditos para los sectores más pudientes, como los préstamos inmobiliarios del Banco Nación que recibieron decenas de funcionarios públicos.
El anuncio de Lula
Lula precisó que la iniciativa brasileña abarcará obligaciones como tarjetas de crédito, sobregiros, préstamos personales e incluso créditos educativos, y estará dirigida principalmente a trabajadores endeudados.
“Nos encontramos con un Brasil y unos brasileños endeudados. La deuda de las familias ha crecido durante años y ahora está asfixiando a una parte de la sociedad brasileña”, dijo el mandatario que intentará su reelección en octubre próximo.
El programa entrará en vigencia el lunes y permitirá renegociar deudas a través de varios beneficios. “Los brasileños tendrán tasas de interés más bajas, con un máximo del 1,99 por ciento y descuentos del 30 al 90 sobre el monto de la deuda. De esta manera, tendrán una cuota mucho menor y más tiempo para pagar su deuda”, explicó.
Las apuestas online, bloqueadas
Eso sí, habrá algunos condicionantes que se activarán de manera compulsiva: “Lo que no puede ser es renegociar la deuda y seguir perdiendo dinero apostando en las apuestas” virtuales, subrayó.
Eso quiere decir que quien reciba la ayuda “quedará bloqueado por un año en todas las plataformas de apuestas en online”, porque “no es justo que las mujeres tengan que trabajar aún más para pagar las deudas de juego de sus maridos”, puntualizó el presidente brasileño.
“No fue nuestro gobierno el que dejó entrar las apuestas en Brasil, pero es nuestro gobierno el que va a poner un límite a la destrucción que están causando”, garantizó.
Más medidas para los trabajadores brasileños
En su anuncio, el exlíder sindical recordó que su administración impulsa una propuesta para reducir la jornada a un máximo de 40 horas semanales, con dos días de descanso y sin reducción salarial, con la que busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores.
Asimismo destacó que, durante su mandato, Brasil logró contener los efectos de la guerra en el Oriente Medio, en particular el encarecimiento del petróleo.
Además resaltó indicadores recientes como la reducción del desempleo y la estabilidad de la inflación, aunque reconoció que aún existen desafíos para mejorar las condiciones de vida de la población.