Reunión Bilateral

Marco Rubio viajó a China vestido como Maduro cuando fue secuestrado

El mandatario estadounidense se reunirá este jueves con su par chino en medio de la tregua comercial entre ambas potencias

El presidente estadounidense Donald Trump y su comitiva aterrizaron este miércoles en Pekín a las 19.50, dando inicio a una gira por China que culminará el próximo viernes. Horas antes de llegar, el secretario de Estado, Marco Rubio, dirigió una nueva chicana a Venezuela, al mostrarse en el avión presidencial con el mismo conjunto deportivo Nike que llevaba Nicolás Madurotras ser capturado en enero por una operación militar estadounidense.

Quien hizo énfasis en la provocativa elección del look de Rubio fue el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung. “¡El secretario Rubio luciendo el Nike Tech ‘Venezuela’ en el Air Force One!”, escribió en su cuenta de X, junto a una imagen del funcionario mirando a cámara con las manos en los bolsillos.

Este miércoles, más de dos millones de televidentes siguieron en directo por CCTV -la principal cadena de televisión estatal china- el aterrizaje del Air Force One en Pekín.

La llegada de Trump también dominó las redes sociales chinas, donde temas relacionados con su visita ocuparon cinco de las diez principales tendencias de Weibo, el equivalente chino de la plataforma X.

Entre los comentarios más destacados en Weibo predominaban mensajes de bienvenida y llamados a una relación “estable” y de “beneficio mutuo” entre ambas potencias, en línea con la retórica habitual del Gobierno chino sobre las relaciones con Estados Unidos.

La agenda de Trump en China

Trump, quien viajó acompañado por Rubio y una delegación de altos ejecutivos estadounidenses como Elon Musk (Tesla), Jensen Huang (Nvidia) o Tim Cook (Apple), se reunirá este jueves con su homólogo chino, Xi Jinping, en una visita marcada por la tregua comercial entre ambas potenciaslas tensiones tecnológicas, Taiwán y la guerra en Irán.

En apenas dos días, Trump afrontará una concentrada agenda que incluirá una cena de Estado y actividades protocolares en espacios emblemáticos del poder chino como el Gran Palacio del Pueblo y Zhongnanhai, sede de la cúpula del Partido Comunista chino (PCCh).

La visita se produce nueve años después del anterior viaje de Trump a China, en noviembre de 2017, cuando participó junto a Xi en actos en la Ciudad Prohibida de Pekín. Ambas partes buscan ahora consolidar la tregua comercial alcanzada tras meses de guerra arancelaria, aunque persisten disputas sobre tecnología, tierras raras y acceso al mercado chino.

En la previa a la gira, delegaciones lideradas por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, mantuvieron en Seúl consultas económicas “constructivas” para avanzar en la resolución de sus tensiones arancelarias, afirmó la agencia de noticias china Xinhua.

Según adelantó Trump antes de partir a Pekín, en el encuentro con Xi se abordará la situación de Taiwán -isla autogobernada a la que Washington vende armamento y Pekín no descarta invadir- y la guerra en Irán.

Horas antes del aterrizaje de Trump, el Gobierno chino instó a Estados Unidos a “manejar con prudencia” la cuestión de Taiwán y a “detener” el envío de armamento a la isla. Por su parte, el líder republicano dijo que pedirá a China “abrir” el país a las empresas estadounidenses.