BOLIVIA

Primer paro y protestas contra el gobierno de Luis Arce

Acusan al gobierno de impulsar una ley sobre "ganancias ilícitas" para poder perseguir a empresarios y dirigentes políticos.

El gobierno de Luis Arce, en Bolivia, enfrentó el primer paro nacional en su contra cuando falta poco menos de un mes para cumplir su primer año en el poder. El epicentro de la protesta fue la ciudad de Santa Cruz. La ciudad que concentra la mayor capacidad económica del país vivió una jornada con marchas, cortes y bloqueos contra la acción gubernamental. Pero también hubo réplicas de las protestas en La Paz (la capital) y Sucre. El gobierno relativizó el impacto de la protesta y acusó a los organizadores de alentar un "incipiente intento de golpe de estado".

Es un proyecto oficial para investigar el origen de las ganancias de empresas y los empresarios. El gobierno dice que así quiere detectar fondos provenientes de actividades ilegales. Pero la oposición plantea que, en realidad, se utilizará para investigar y perseguir a los empresarios y políticos opositores al gobierno del Movimiento al Socialismo.

En su cuenta de Twitter, el presidente boliviano expresó: "Hemos tomado el irrenunciable camino de liberación nacional. No volveremos a periodos nefastos para la Patria como el del 2019". Arce vinculó la protesta en las calles con el profundo clima de agitación que vivió Bolivia desde la salida del poder de Evo Morales, el interregno de Jeanine Áñez (hoy sigue detenida) y la nueva elección que en 2020 devolvió el poder al MAS.

Organizaciones Cívicos, expresidentes, políticos de oposición, plataformas ciudadanas y el Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) se sumaron al paro convocado por gremiales en rechazo al proyecto de ley de lucha contra la legitimación de ganancias ilícitas.

El paro con mayor fuerza y en medio de conflictos se sintió con especial fuerza en Santa Cruz. La ciudad del sur de Bolivia es la más prospera del país y la que concentra el mayor voto opositor al gobierno. También se repitieron los piquetes y cortes en la ciudad de La Paz. Exigen que el gobierno abandone el tratamiento parlamentario de esa ley, que podría usarse para investigar y perseguir deliberadamente a los opositores.

En esto 11 meses de gobierno, la sociedad boliviana no ha podido abandonar la polarización propia de los tiempos de Evo Morales en el poder. En estos 11 meses, Arce -ex ministro de Morales- intentó reflotar cuanta ley y ordenamiento estaba vigente cuando el MAS abandonó el poder en noviembre de 2019.

Cada una de esas medidas fue resistida por la oposición, sobre todo por la región de Santa Cruz, bastión de las principal crítica a la orientación social y económica del gobierno. En esa ciudad hubo algunos enfrentamientos con la policía, que incluyeron corridas tras el lanzamiento de gases lacrimógenos.

El gobierno restó importancia a las protestas y bloqueos en las principales ciudades. Sin embargo, la primera consecuencia es que el proyecto sobre "ganancias ilegítimas" ingresó en una etapa de evaluaciones y virtual "stand by".

La oposición exige que se lo retire del Congreso. Caso contrario, en 24 horas volverán a reunirse para convocar a otro paro.