TERREMOTOS

Terremoto de 7,7 en Indonesia deja 51 muertos y más de 5.000 evacuados en la isla de Flores

Las autoridades indonesias elevaron a 51 la cifra de fallecidos por el potente terremoto registrado el sábado frente a la isla de Flores. Más de 5.000 personas permanecen desplazadas mientras equipos de rescate buscan posibles supervivientes entre los escombros y trabajan para restablecer las comunicaciones y el acceso a las zonas afectadas.

Indonesia continúa este domingo con un amplio operativo de emergencia tras el terremoto de magnitud 7,7 que golpeó el sábado la costa de la isla de Flores, en el este del archipiélago. El último balance oficial elevó a 51 el número de personas fallecidas, mientras las autoridades mantienen las tareas de búsqueda y rescate.

El sismo se produjo cerca de las 6 de la mañana del sábado, hora local, y tuvo su epicentro aproximadamente 62 kilómetros al noroeste de Ende, una de las principales ciudades de Flores. El movimiento provocó graves daños en viviendas, edificios públicos y vías de comunicación, además de numerosos deslizamientos de tierra.

Según los organismos locales de gestión de desastres, 914 viviendas sufrieron daños graves, 126 daños moderados y otras 317 daños menores. También resultaron afectados más de un centenar de establecimientos públicos, entre ellos 93 centros educativos, 36 centros de salud y 38 oficinas gubernamentales.

Más de 5.000 personas permanecen evacuadas o desplazadas de sus hogares. En la región de Sikka, unas 3.300 personas se refugiaron en un pabellón deportivo o abandonaron preventivamente sus viviendas ante el riesgo de nuevos movimientos y posibles derrumbes.

El terremoto fue seguido por unas 341 réplicas, lo que mantiene la preocupación entre los habitantes y los equipos de emergencia. Algunas personas quedaron atrapadas o tuvieron dificultades para abandonar zonas afectadas por derrumbes, mientras los equipos de rescate avanzan hacia sectores que habían quedado aislados.

En Maumere, una de las principales ciudades de la zona, los heridos están siendo atendidos en instalaciones sanitarias y hospitales de campaña. Los testimonios de los afectados reflejan la magnitud de la emergencia, con familias que pasaron la noche al aire libre o bajo lonas después de abandonar sus viviendas por temor a nuevos derrumbes.

El Gobierno desplegó más de 3.500 militares y agentes de policía para colaborar con las operaciones de rescate, evacuación, distribución de ayuda y seguridad en las zonas afectadas.

Las autoridades todavía no cuentan con una cifra definitiva de personas desaparecidas. Los equipos de emergencia concentran sus esfuerzos en edificios y estructuras colapsadas donde podría haber personas atrapadas.

El Gobierno de Nusa Tenggara Oriental analiza además la posibilidad de declarar el estado de emergencia en toda la provincia, una medida que permitiría acelerar la movilización de recursos económicos, personal y equipos para atender la catástrofe.

Flores se encuentra en una de las zonas de mayor actividad sísmica del planeta. Indonesia forma parte del denominado Anillo de Fuego del Pacífico, donde convergen varias placas tectónicas y son frecuentes los terremotos y las erupciones volcánicas.

Las autoridades mantienen el operativo de emergencia mientras continúan las réplicas y se evalúa la magnitud total de los daños provocados por el terremoto.