Mano dura
Trump busca equipar a los agentes migratorios con guantes que dan descargas eléctricas
ONGs y congresistas demócratas denuncian el uso de los dispositivos y las condiciones insalubres en los centros de detención de inmigrantes.
El Gobierno de Estados Unidos profundizó sus medidas antimigratorias con la preparación de una partida presupuestaria de millones de dólares para equipar a los agentes de inmigración con guantes capaces de dar descargas eléctricas, una iniciativa que este jueves recibió el rechazo de congresistas demócratas y defensores de los migrantes. La Casa Blanca anunció además un nuevo grupo de trabajo para prevenir el turismo de maternidad, acompañado de la revocación de más de 600 visas a extranjeros a los que las autoridades relacionaron con esta práctica.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se encargó de hacer en común el anuncio del contrato de hasta 20 millones de dólares para comprar los guantes CTG-5, que llevan electrodos en la palma y emiten pulsos eléctricos al contacto con la piel para causar dolor. El departamento los describió como un “dispositivo de desescalada” y defendió que el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) evalúa de forma continua el equipo que necesitan sus agentes.
“Repugnante y bárbaro”
Kica Matos, presidenta del Centro Nacional de Leyes de Inmigración (NILC, en inglés), afirmó en un comunicado: “Armar con guantes de descarga eléctrica a agentes mal entrenados para infligir dolor a nuestros vecinos es repugnante y bárbaro”. Y añadió: “El ICE es una agencia descontrolada con un fondo opaco de 80.000 millones de dólares. El Congreso debe poner fin al cheque en blanco al organismo”.
La Red Nacional de Organización de Jornaleros (NDLON, en inglés) acusó a la Administración de Donald Trump de tener la capacidad de “torturar a la gente discretamente”. “Esto no tiene arreglo; la única solución es la abolición”, declaró en una nota su director, Jorge Torres.
La congresista Delia Ramírez, demócrata por Illinois, escribió en la red social X que bajo ninguna circunstancia se puede confiar al DHS unos guantes de descarga eléctrica. En cambio, pidió aprobar su proyecto de ley “Derrite al ICE”, que recortaría al departamento los fondos para detener a inmigrantes. El congresista Maxwell Alejandro Frost, demócrata por Florida, criticó en la misma red social el gasto de 20 millones de dólares del contribuyente en unos guantes para los que calificó como “matones enmascarados y sin ley”.
En contra de las embarazadas
El DHS también encabeza una iniciativa que examina las actividades de los titulares de visas de no residentes en todo el mundo para identificar casos de embarazadas que ingresan a Estados Unidos como turistas y dan a luz en territorio estadounidense. Con la conformación del “Grupo de Trabajo para la Prevención del Turismo de Nacimiento”, enfoca sus esfuerzos en establecer medidas para revocar las visas de quienes participan en esta práctica o la facilitan y desmantelar las redes que ganan dinero con ello, en una práctica generalizada que involucra a ciudadanos de países de todas las regiones del mundo.
En otro comunicado, el DHS resaltó que el secretario de Estado, Marco Rubio, cuenta con amplias facultades discrecionales para revocar visas y que la Administración Trump está comprometida a ejercer dicha autoridad para proteger la integridad del sistema migratorio del país. Además, ha asegurado que el turismo de nacimiento se ha convertido en una industria lucrativa y se promociona abiertamente como “servicios de parto en Estados Unidos”, dando asesoramiento para la obtención de visas y gestiones hospitalarias.