LA PLATA

El aumento del boleto dispara el gasto mensual de trabajadores y estudiantes en La Plata

El incremento del 4,44% en las tarifas de los colectivos de La Plata y la región elevó significativamente el costo mensual del transporte para quienes utilizan el servicio todos los días. En los trayectos más largos, el gasto puede rozar los $100.000 con SUBE registrada y superar los $116.000 para quienes aún no la tienen nominalizada.

El nuevo cuadro tarifario del transporte público en La Plata comenzó a regir durante el fin de semana y ya impacta de manera directa en el presupuesto de miles de trabajadores y estudiantes que utilizan el colectivo como principal medio de movilidad.

Con el ajuste del 4,44% dispuesto por el Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires, el boleto mínimo con SUBE registrada pasó a $1.210,17, mientras que la tarifa máxima alcanzó los $2.077,96, dependiendo de la distancia recorrida.

De esta manera, una persona que realiza un viaje de ida y vuelta durante seis días a la semana en el tramo más corto deberá destinar alrededor de $58.088 mensuales solo para trasladarse. En cambio, quienes viajan cinco días por semana afrontarán un gasto cercano a $48.407.

En los recorridos intermedios, los costos también crecieron. Para trayectos de entre 3 y 6 kilómetros, el gasto mensual puede superar los $64.000; entre 6 y 12 kilómetros, alcanza casi $71.500; mientras que en los recorridos de 12 a 27 kilómetros continúa incrementándose.

La situación resulta aún más exigente para quienes deben recorrer más de 27 kilómetros, ya que el costo mensual de viajar ida y vuelta durante seis días a la semana asciende a $99.742, muy cerca de los $100.000. Si el traslado se realiza cinco días por semana, el desembolso ronda los $83.118.

El panorama es todavía más complejo para los usuarios que no tienen la tarjeta SUBE registrada. En esos casos, el boleto mínimo se ubicó en $2.420,35, por lo que un trabajador o estudiante que viaje seis días por semana deberá destinar más de $116.000 mensuales únicamente en transporte.

La diferencia entre contar con la SUBE nominalizada y utilizar una tarjeta sin registrar se amplía en todos los tramos del recorrido, consolidando una brecha que representa un fuerte impacto económico para quienes aún no completaron el trámite.