Por A. Balcam
La caja negra de UPCN en la Provincia
Entre queratopigmentación ocular, facturación apócrifa y cuevas financieras, se desarrolla la trama secreta del hombre que sobrevivió a Quintana y ahora enfrenta su hora más oscura.
Por A. Balcam
Hay una paradoja implacable en la anatomía de Juan Héctor Nieves: mientras invierte sumas astronómicas en borrar las arrugas de su rostro, el rastro digital y judicial de sus actos no para de envejecer de la peor manera.
En La Plata, el veterano tesorero de la Seccional Provincia de Buenos Aires de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) es un personaje de claroscuros grotescos. Dicen quienes lo tratan que profesa una veneración casi religiosa por la estética: toxina botulínica en dosis industriales, jornadas maratónicas de cama solar y la coronación de su vanidad, la queratopigmentación (un procedimiento quirúrgico para alterar la pigmentación del color de los ojos). Sin embargo, detrás del camuflaje de la eterna juventud habita el verdadero oficio de Nieves: el manejo discrecional, frío y opaco de la caja sindical más codiciada de la administración pública bonaerense.
Para cualquier empleado público —afectado por la recesión, la inflación y las paritarias a la baja—, la sigla UPCN es la traducción directa de un descuento implacable en el recibo de sueldo. Lo que pocos ven es el engranaje financiero que opera al otro lado del mostrador. Nieves no es un militante de pancarta ni un orador de tribuna: es el dueño de la lapicera. El hombre que determina el destino de cada cheque, cada transferencia y cada fideicomiso.
Tras la muerte en julio de 2022 del histórico dirigente sindical Carlos Quintana, la Secretaría General quedó formalmente en manos de María Fabiola Mosquera Lires. Pero en la retaguardia de la sede central de calle 13, la única obediencia debida la sigue ostentando "El Señor de la Lapicera".
Quintana y Nieves supieron exhibir un récord inédito en la ciencia estadística: proclamaban ser los únicos sindicalistas del planeta bendecidos por la Providencia tras haber ganado en 1996 nada menos que cinco millones de dólares en el Loto. Una "milagrosa" fortuna —de la que sospechosamente nunca se supo la fecha exacta del sorteo— que sirvió como cimiento legal para justificar el despegue de sus imperios personales.
El milagro de los panes, las obras y la ferretería
Pero los milagros de la tesorería de UPCN no responden al azar, sino a las leyes de la física comercial: nada se pierde, todo se transforma. Durante décadas fueron creciendo las sospechas que millonarios fondos gremiales habría confluido en un triángulo perfecto entre la conducción de UPCN y el empresario platense Daniel Osvaldo Robert, exvicepresidente del Club de Gimnasia y Esgrima La Plata.
El buque insignia del grupo empresarial es INSA S.A., una firma dedicada a estructuras metálicas y obras públicas que pasó de realizar modestas reparaciones en el camping sindical a embolsar licitaciones millonarias de la provincia de Buenos Aires.
El directorio de INSA S.A., según consta en sus asambleas ordinarias, es una mesa familiar flanqueada por Robert padre, su hijo Patrick en la vicepresidencia y Lilian Noemí Eperjesi. El mismo esquema dinástico se repite en Magaro S.A. (Ferretería Magaro), una comercializadora de materiales que cumple una doble función estratégica: abastecer las obras de INSA y actuar como proveedora directa en contrataciones estatales.
El modus operandi investigado por la Justicia platense en causas a cargo del fiscal Álvaro Garganta describía un engranaje afinado: la utilización de ferreterías y proveedoras satélites para respaldar compras masivas de insumos y servicios de mantenimiento con escaso o nulo correlato real, funcionando como canales de retorno de fondos. En septiembre de 2017, un allanamiento en las oficinas de Magaro S.A. dejó atónitos a los peritos: archivados entre estantes de herramientas aparecieron dos expedientes originales de obras públicas provinciales que el Estado venía buscando desesperadamente y que figuraban en los registros oficiales bajo la carátula de "extraviados". La permeabilidad entre la burocracia estatal, la caja sindical y los contratistas quedaba documentada en papel oficial.
A este esquema se sumaba la creación de Uniones Transitorias de Empresas (UTE) como CONINSA S.A. - INSA S.A., o alianzas con empresas como Eleprint, Briales y OCSA; esta última propiedad del empresario Ricardo Alconada, salpicado en la causa de la denominada "Gestapo sindical". ¿Será Nieves socio de quienes utilizaron ilegalmente el aparato de inteligencia del Estado para encarcelar a opositores durante las gestiones de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal?
Mientras INSA construía el techo de la pileta climatizada del camping de Arana de UPCN, obtenía al mismo tiempo luz verde para acelerar expedientes en ministerios bonaerenses. En los ultimos años también desembarcó en municipios como Berisso, donde la readecuación de la ex Hilandería, impulsada por el intendente Fabián Cagliardi, desató escándalos en el Concejo Deliberante por adendas astronómicas y mayores costos.
De sindicato de trabajadores a mesa de dinero
El salto cualitativo del feudo de Nieves no se dio en la discusión salarial, sino en la metamorfosis del estatuto. Bajo la mampara de la Asociación Mutual de Asociados a UPCN (AMAUPCN), la histórica labor de contención mutual pasó a operar como una agresiva mesa de servicios financieros: créditos con intereses desmedidos, coseguros obligatorios, red de farmacias y venta de electrodomésticos. Una reconversión que un veterano cuadro gremial definía sin ambages: "UPCN ya no parece un sindicato, opera directamente como una financiera de calle 7".
Pero la jugada más audaz —y la que terminó por encender las alarmas judiciales— ocurrió en las sombras de la especulación financiera. Una investigación penal radicada en la UFI N° 4 del Departamento Judicial de Dolores desnudó un desvío escandaloso: la extracción de $400 millones de la cuenta corriente N° 2000-27665/8 del Banco Provincia, perteneciente a la Seccional Buenos Aires de UPCN. Los fondos de los afiliados volaron directo a la operatoria bursátil con la firma Provincia Bursátil S.A. bajo el concepto "VAR MEPS". Una maniobra de compra de divisas a través del mercado de capitales realizada sin aprobación de la asamblea, sin refrendo del consejo directivo y en absoluta clandestinidad institucional.
Durante cuatro décadas, la impunidad de la tesorería de UPCN pareció un axioma inamovible. Hasta que el pacto de silencio estalló dentro del propio círculo íntimo del "Señor de la Lapicera". Jesús Héctor Nieves Pérez, dirigente de la Agrupación Educación Viva e hijo biológico del tesorero, acudió a la Justicia para formalizar denuncias penales contra la Secretaria General Fabiola Mosquera y contra su propio padre.
La presentación acusa a la cúpula gremial de administración fraudulenta, malversación de fondos e inobservancia de la Ley de Asociaciones Sindicales. Entre las irregularidades expuestas no solo figura la fuga de capitales a la timba bursátil, sino la utilización discrecional de tarjetas corporativas del gremio —inclusive plásticos que figuraban a nombre del difunto Carlos Quintana— para solventar compras suntuarias y viajes personales.
Cincelado por el cirujano y blindado por la burocracia, Héctor Nieves pensó que el tiempo y la Justicia podían postergarse indefinidamente. Hoy, entre tribunales acorralados por denuncias cruzadas, usinas de facturas truchas y un feudo sindical fracturado desde sus cimientos familiares, el "Señor de la Lapicera" descubre una verdad elemental: no hay intervención estética capaz de maquillar el prontuario de una tesorería.
Herederos de la caja: el imperio societario de los gemelos Quintana Murta
El fallecimiento de Carlos Quintana en julio de 2022 no dio paso a una renovación de ideas en la representación sindical, sino a un aceitado reparto de negocios familiares. Al frente de la codiciada Asociación Mutual de Asociados a UPCN (AMAUPCN) asumió David Quintana Murta, hijo del difunto dirigente sindical.
Con nulo recorrido en la negociación colectiva pero con la agilidad que da el apellido, David combinó su designación al frente de la caja mutualista con un nombramiento simultáneo en la plantilla temporaria de un ministerio provincial. De los dos lados del mostrador, una vez más.
Junto a su hermano gemelo, Agustín Quintana Murta, construyeron en pocos años una constelación de firmas comerciales inscriptas entre CABA y el conurbano bonaerense:
● Daquin Inversiones S.A.: radicada en Ezpeleta (Quilmes), orientada a la obra pública y la compraventa inmobiliaria, presidida por Agustín y secundada por David.
● DA Inversiones S.A.: inscripta en Capital Federal, enfocada en cobros e intermediación financiera comercial.
● Togoda S.A.S.: constituida en 2018 en la porteña avenida San Juan, una sociedad "todoterreno" dirigida por David para desarrollos inmobiliarios y fideicomisos.
● VAMAG S.A.: presidida por Agustín Quintana Murta desde fines de 2019, actualmente bajo la lupa de la Justicia Federal por integrar presuntamente la red de usinas de facturas apócrifas y contrataciones simuladas que abastecían la tesorería del gremio.
● La Quintana Construcciones S.R.L.: empresa abocada de manera directa al cobro de mantenimiento y refacciones dentro del circuito de sedes edilicias y campings de UPCN.
La metamorfosis del salario aportado obligatoriamente por los trabajadores estatales hacia los balances contables de los herederos de la cúpula configura la matriz perfecta del conflicto de intereses que hoy se debate en sede judicial.
El prestigio social que nunca llega
Durante años, la dirigencia de la masa gremial le resultó insuficiente a Juan Héctor Nieves; necesitaba comprar el prestigio social que otorgan las instituciones deportivas. Con esa ambición se instaló en la Comisión Directiva del Club Estudiantes de La Plata. Sin embargo, la ostentación duró lo que tardó la Justicia Federal en desarticular una gigantesca red de asociación ilícita fiscal encabezada por la contadora Natalia Foresio.
La causa derivó en el procesamiento con prisión preventiva e inhibición general de bienes de conocidos intermediarios regionales como José María "Pepe" Spinelli y Juan Manuel Formino. El estallido salpicó de lleno a la entidad de calle 53 cuando peritajes oficiales determinaron que los palcos N° 307 y N° 426 del flamante estadio Jorge Luis Hirschi (UNO) habían sido adquiridos con fondos no declarados a través de la empresa pantalla BAKIM S.R.L.
Juan Sebastián Verón nunca le tuvo confianza a Nieves. Por eso ejecutó un elegante y fulminante "cordón sanitario". En el armado de la lista oficial para la renovación de autoridades, Verón desplazó a Nieves de su vocalía titular y lo relegó al último rincón de los vocales suplentes. La jugada tuvo precisión reglamentaria: según el estatuto albirrojo, el vocal suplente carece de voto en las reuniones semanales de CD. La "Brujita" le quitó la lapicera a Nieves dentro del club y preservó al Pincha de los temblores de la tesorería de UPCN.
Los caprichos del turf y los medios
La afición hípica de Juan Héctor Nieves por los caballos Sangre Pura de Carrera cruzó rápidamente la frontera del pasatiempo para convertirse en una desenfrenada búsqueda de influencia en el Hipódromo de La Plata. Su momento más amargo en las pistas ocurrió en el Gran Premio Dardo Rocha de 2007, cuando su pupilo "Suker" fue derrotado por "Ithamar", preparado por Néstor Vismara.
Nieves, reacio a aceptar un marcador en contra, contrató a Fernando Burlando para entablar temerarias denuncias por adulteración de balanzas contra la familia Vismara. Años después, la Sala III de la Cámara Civil ratificó la falsedad de las acusaciones y condenó al sindicalista a pagar una abultada indemnización. Años más tarde, Nieves quiso revancha en el hipódromo y por eso financió una lista propia para tomar el gremio del turf. Terminó con las manos vacías: la masa de trabajadores lo sepultó con el 70% de los votos en contra y respaldo al oficialismo.
Igual de ruinosa resultó la aventura mediática desplegada a través de Sybila Producciones S.A., empresa presidida por su otro hijo, Héctor Marcelo Nieves Pérez. La firma adquirió la frecuencia 101.9 FM para montar "Radio Cantilo", una costosa emisora platense que contrató a rutilantes figuras porteñas con sueldos exorbitantes que no guardaban relación alguna con la pauta comercial real de la región. Señalada por la Justicia como un posible engranaje para absorber excedentes no declarados de la tesorería sindical, la radio apagó de forma intempestiva sus micrófonos en agosto de 2020, dejando un tendal de dudas contables y trabajadores en la calle.
El momento más controversial en la trayectoria de Sybila Producciones S.A. ocurrió con su desembarco en el Club de Gimnasia y Esgrima La Plata durante la presidencia de Gabriel Pellegrino.
Bajo el rótulo de auspiciante oficial, la firma del hijo de Nieves irrumpió sponsoreando diversas disciplinas deportivas de la institución albiazul. Sin embargo, investigaciones de la oposición gremial y auditorías sobre los circuitos de facturación revelaron que la vocación filantrópica era apenas una fachada. El verdadero objetivo del convenio de patrocinio habría sido la maniobra conocida en el ámbito contable como "compra de IVA" e intercambio de crédito fiscal. Según se pudo saber, se habría instrumentado el siguiente mecanismo:
-Inyección de comprobantes: Sybila Producciones volcaba e ingresaba facturación por supuestos servicios de publicidad, marketing, producción audiovisual y organización de eventos en las dependencias deportivas.
-Generación de crédito y débito fiscal: al emitir y cruzar facturación con el club y con proveedores de la tesorería de UPCN, la sociedad generaba débito y crédito fiscal ficticio, permitiendo achicar las cargas tributarias frente a la AFIP/ARCA mediante la colocación de saldo de IVA.
-Blanqueo de aportes: el dinero que ingresaba al club bajo la figura de patrocinio no provenía de ganancias comerciales genuinas de la productora, sino de la absorción de excedentes y liquidez desviada desde la caja del gremio conducida por Juan Héctor Nieves.
El legajo de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA/AFIP) correspondiente a Sybila Producciones S.A. expone la plasticidad con la que se concibió la firma. Aunque se promocionaba como una productora de medios, la sociedad dio de alta un abanico de actividades heterogéneas que incluía desde la emisión de radio y producción de televisión hasta la "venta al por menor de equipos informáticos", "servicios de almacenamiento" y "servicios de crédito N.C.P.". Esta superposición de rubros facilitaba la emisión de comprobantes a medida para diversas entidades y empresas proveedoras, funcionando en la práctica como una usina de servicios diferidos.
La maniobra duró mientras el flujo de la tesorería sindical pudo sostener la estructura. Sin embargo, en agosto de 2020, acosada por las miradas judiciales sobre el uso de usinas apócrifas en la región y el avance de investigaciones sobre la facturación en los clubes platenses, Sybila Producciones S.A. resolvió el cese imprevisto de la programación de Radio Cantilo. La empresa bajó la persiana de un día para el otro, interrumpiendo sus emisiones y dejando un tendal de trabajadores sin indemnizaciones transparentes, sin haber rendido cuentas jamás sobre el origen ni el destino del capital multimillonario volcado en la operación.
Despojo histórico: La Protectora, la mutual de Dardo Rocha privatizada
Fundada el 25 de febrero de 1890 bajo el impulso visionario de Dardo Rocha y los primeros administradores públicos de la provincia, la Sociedad de Socorros Mutuos "La Protectora" fue la primera mutual de trabajadores de la naciente capital bonaerense. En su emblemática sede de calle 49 entre 8 y 9 convivían la asistencia médica, la mítica cancha de pelota paleta, los baños turcos y la vida cultural platense.
Ese legado centenario sufrió su herida de muerte en 2018, cuando Héctor Nieves desembarcó como vicepresidente de la entidad acompañado por su letrado personal, Guillermo Sarcabal, en la presidencia. Bajo la fachada de concesiones edilicias, las instalaciones se lotearon en beneficio directo del entorno del tesorero:
● Red de gimnasios: la firma New Family Gym tomó el gimnasio central. Detrás figura Liliana Mirta Boneta, expareja sentimental de Nieves y exempleada de UPCN. Los equipamientos de musculación fueron adquiridos con erogaciones de la caja del gremio.
● Sombra contable: la sociedad operadora registrada es RED NF S.A., cuya presidencia ostenta Boneta. Las actas de la firma son suscritas por el contador Héctor O. Cacace, extesorero de Gimnasia y Esgrima La Plata durante la gestión de Héctor Domínguez, quien dejó al club en 2004, seis meses antes de que finalizara su mandato estatutario, en medio de un escándalo inédito en la historia de la institución. Hoy Cacace forma parte de la financiera Mi Click en sociedad con Mariano Berón, otro exdirigente de Gimnasia, convertido en alter ego de Héctor Domínguez.
● Gastronomía irregular: el restaurante fue entregado a B. Aires Gastronomía Integral SH, mientras acumulaba denuncias en la cartera laboral por personal no registrado en las tareas de mantenimiento.
Despojada de su función social, sin vida comunitaria y convertida en un negocio privado, La Protectora atraviesa su hora más oscura, a punto tal que, vencidos los plazos, ni siquiera se habría renovado la comisión directiva, dejando a la histórica institución al borde de la acefalía.
La presencia de Cacace en el entramado empresarial vinculado a la conducción de UPCN bonaerense no parece una mera casualidad.
Cacace fue compañero de Daniel Robert en la CD de Gimnasia. Robert es uno de los empresarios más cercano a los negocios orquestados por Nieves y Quintana, se consolidó inicialmente a través de su inserción en la vida política del Club de Gimnasia y Esgrima La Plata, donde ocupó cargos directivos de máxima jerarquía.
Robert ejerció como vicepresidente 1° de la institución durante la gestión comandada por Héctor Domínguez a principios de la década de 2000. Su gestión estuvo atravesada por agudas controversias institucionales y severos cuestionamientos de los socios en relación con el endeudamiento y el vaciamiento patrimonial del club. Durante las asambleas societarias de aquel período, la masa de asociados formuló duros reclamos por la falta de transparencia en la administración de los fondos, la pérdida de activos futbolísticos y el desmonte irregular de infraestructura en el estadio del Bosque, lo que derivó en momentos de elevada tensión política dentro de la entidad.
El punto de mayor conflicto ético y legal durante su etapa dirigencial estuvo vinculado a la carrera profesional de su hijo, Brian Robert, futbolista formado en las divisiones inferiores del club. Brian Robert debutó en el primer equipo de Gimnasia hacia finales de 2002. No obstante, socios de Gimnasia denunciaron que la continuidad y titularidad del jugador en el plantel profesional respondían a presiones directivas ejercidas por el vicepresidente sobre los cuerpos técnicos de turno, en particular durante el ciclo de Carlos Ramaciotti.
La controversia alcanzó su punto culminante en 2005 con la desvinculación de Brian Robert y su posterior transferencia al fútbol europeo. El futbolista fue incorporado por la S.S. Lazio de la Serie A de Italia en condiciones contractuales ampliamente objetadas, logrando la libertad de acción sin que Gimnasia y Esgrima La Plata recibiera una compensación económica acorde al valor de mercado de un deportista formado en sus canteras. Tras su arribo a la capital italiana, el jugador fue cedido a préstamo al Catanzaro de la Serie B. Diversos análisis sobre las finanzas del club señalaron que la operación constituyó una maniobra donde los derechos económicos del jugador fueron triangulados, configurando un claro conflicto de intereses donde Daniel Robert actuó simultáneamente como directivo tutelar de la institución y beneficiario indirecto de la desvinculación de su hijo.