TODO UN FENÓMENO

“Baby Shark”: el primer video de YouTube en superar los 10.000 millones de vistas

Es el más popular en la historia del portal de Google, medalla que consiguió en noviembre de 2020 cuando desplazó a “Despacito” de Luis Fonsi.

La pegadiza canción Baby Shark se convirtió en el primer video que supera las 10.000 millones de vistas en YouTube. Amada por lo más chicos y padecida por muchos padres, este hito de la era digital se había convertido en el más visto en la historia del portal de Google cuando en noviembre del año pasado rebasó a Despacito de Luis Fonsi y Daddy Yankee.

El video es propiedad de la empresa Pinkfong de Corea del Sur, país que es cuna de otros éxitos virales como Gangnam Style. La primera versión de la canción infantil se publicó en YouTube en 2015, aunque el súper hit que ahora rebasó las 10.000 millones de vistas apareció en ese portal en el año 2016. Más allá de este viral, hay cientos de versiones de Baby Shark en diferentes idiomas.

5 curiosidades sobre Baby Shark

    -Tal es el éxito del video, que Baby Shark se convirtió en una verdadera franquicia: tiene su propio programa de televisión, una película e incluso su NFT.

    -En el marco de la pandemia de coronavirus, un servicio de salud reversionó a Baby Shark en un video titulado Wash Your Hands para enseñar a los chicos la importancia de la higiene de la manos.

    -El equipo estadounidense de béisbol Washington Nationals lo adoptó como himno y ganó la serie mundial en 2019, llevando incluso a la Casa Blanca a reproducir la melodía durante las celebraciones.

    -El propio Luis Fonsi (cuyo clip musical Despacito fue destronado por Baby Shark) subió a YouTube un video en el que se lo ve cantando y bailando la pegadiza melodía junto con sus hijos. “Esta fue una colaboración muy especial con mis hijos, por lo que esperamos que esta nueva versión de Baby Shark brinde alegría, y entretenga a los niños y a sus familias, tal y como nosotros lo disfrutamos”, dijo en la ocasión el cantante puertorriqueño.

    -En 2020 se conoció una noticia singular: guardias carceleros usaron Baby Shark para atormentar a presidiarios, obligándolos a escuchar la canción de los tiburones durante muchas horas en forma ininterrumpida.