Entrevista

Florencia Raggi: “Me pongo siempre al servicio de todas las ideas y preguntas que me surgen”

La talentosa actriz brilla con dos grandes roles, en cine y en teatro, demostrando su ductilidad para encarnar papeles que le exigen salir de su zona de confort.

Este jueves llegará a los cines la película Noche americana, una comedia negra de suspenso, ópera prima de Alejandro Bazzano, que es protagonizada por Florencia Raggi, Alan Daicz, Rafael Ferro, Luis Cao y Sofía Lara. La película fue filmada en Montevideo, y para saber más de la propuesta hablamos con Raggi, que encarna a Michelle, una diva del cine. Este multimedio la entrevistó para conocer, además, detalles de Ella en mi cabeza, el éxito teatral escrito por Oscar Martínez, que con dirección de Javier Daulte y producción general de Pablo Kompel, y coprotagónicos de Juan Leyrado y Joaquín Furriel, estrenó en en el Teatro Metropolitan Sura de Ciudad de Buenos Aires.

—Comenzás el año con todo, cine, teatro. ¿Cómo lo vivís?

—Con una enorme alegría y agradecimiento por tanto trabajo. Con incertidumbre porque todo se cambia momento a momento, y con ganas de que salga a la luz la obra de teatro, que estamos ensayando desde noviembre del año pasado, y que se vea la película.

—¿Hace cuánto que no hacías teatro?

—Hice en el 2019, 7 años, dirigida por Nelson Valente, justo antes de la pandemia, y la hicimos hasta diciembre.

—¿Es complicado recuperar la actuación, con protocolos, y demás? ¿La película fue rodada en confinamiento?

—La película fue rodada en plena pandemia, en noviembre y diciembre de 2020 en Montevideo, donde había pocos casos, pero con protocolos. Fue raro, porque había poco trabajo, y hacerla, al principio, los primeros días, era muy extraño. Ahora en el teatro es ver a la gente con barbijo, pero nos adaptamos a lo que sucede en estos tiempos, que son tan dinámicos, y hay que estar livianos de equipaje para aceptar el cambio, a mí, reconozco que me cuesta mucho, otros la llevan mejor, los que se tiran a los cambios, pero me toca aceptar la situación.

—Es lo que nos enseña esta situación…

—No podés planificar absolutamente nada, lo único que tenemos seguro es que nada es seguro.

—¿Cómo fue encarnar a Michelle?

—Es una diva, una actriz muy reconocida internacionalmente, que tiene su carisma, pero que al principio de la película está escondido, porque algo le pasa, y a lo largo de la película se da cuenta que esa oscuridad tiene una razón, y por eso no se entiende el obnubilamiento que tiene el protagonista con ella, porque al principio es muy antipática.

—¿Qué fue lo que más te gustó de la propuesta?

—Me gustó mucho el director, vi sus trabajos, y me interesó ser dirigida por su mano y ojo, el guion tenía muchos ingredientes y matices, todos los personajes tienen que ser empáticos, podía tener todos los elementos para no serlo y podía ser un desafío hacerlo.

—Es alguien diferente a vos, ¿es difícil componer alguien que está lejos de vos?

—Es una actriz, conozco los divismos, por más que no los elija para mí, pero están al alcance. Tuvimos muchas charlas con el director, para no caer en clichés, haciéndola muy humana, fue muy lindo.

—¿Qué encontrás de diferente en el cine?

—El cine de por sí tiene un material con un principio y un final, es un cuento que se cuenta en determinado tiempo, y tenés tiempo para prepararlo. No se cuentan las cosas por arriba, se puede ahondar, soy muy obsesiva con eso, con el cuento, no solo con mi personaje, porque cualquier espectador sensible puede atender esto. Me pongo siempre al servicio de todas las ideas y preguntas que me surgen. En el último tiempo he hecho series, también, que se acercan a esto.

—¿Cómo fue el trabajo con los compañeros?

—Bárbaro, precioso, estuvimos todos juntos en el hotel donde se rodó, con Alan, con Rafa, con Sofía Lara, con Luis Cao, que filmé otra película ahora, con todos se armó un grupo afín, y eso creo que trasciende, rara vez no encuentro afinidad con quien trabajo, claro que no somos iguales, pero busco el punto en común para hacer el trabajo en equipo de manera solidaria y armoniosamente, y acá se dio.

—¿Te tocó alguna vez pasar una noche en un hotel con personajes tan extraños como los de las películas?

—No, que yo recuerde, no, y justamente el riesgo era ese, el deseo que sea una película multigénero, una comedia negra, interesante, pero difícil de realizar, y rescato, viéndola, el enorme trabajo que hizo el director, y todos colaboramos para que esto sea encauzado, porque es una película que comienza como una comedia romántica y termina siendo otra cosa, con un aire internacional, algo a lo que no estamos muy acostumbrados.

—Yendo a la obra, ¿cómo fue la conexión con estos dos monstruos de la actuación? ¿Habías visto las puestas anteriores?

—Sí, varias veces, porque hubo varios elencos, y me encanta, es el sueño del pibe, tenía muchas ganas de trabajar con Javier Daulte y el conocernos potenció todo, así que el proceso de ensayo fue una fiesta con él y a partir de él conectarme con Joaquín, que es increíble. Con Juan fue una cofradía, un grupo hermoso durante los ensayos y ahora con la expectativa de compartirla con el público, y es una versión nueva, con otros actores, dirección y puesta.