NEGOCIAR CON LOS HIJOS
Lo que 10 años como negociadora de rehenes le enseñaron a Nicky Perfect sobre la crianza de los hijos
Nicky Perfect, ex negociadora de rehenes de la Policía Metropolitana de Londres, compartió tres estrategias aprendidas en situaciones extremas que, según explica, también pueden aplicarse en la crianza cotidiana de los hijos.
Ser madre y haber trabajado durante años como negociadora de rehenes puede parecer, a primera vista, dos mundos completamente distintos. Sin embargo, Nicky Perfect sostiene que muchas de las herramientas que utilizó en contextos de altísima presión pueden trasladarse al ámbito familiar.
Perfect formó parte durante más de 30 años de la Policía Metropolitana de Londres, incluyendo una década en la unidad élite de Negociación de Rehenes y Crisis de New Scotland Yard. En diálogo con el pódcast de la BBC News sobre crianza Parenting Download, explicó que como padres muchas veces se enfrentan decisiones que pueden escalar rápidamente en conflictos emocionales.
A partir de su experiencia profesional, identificó tres técnicas clave que pueden ayudar a mantener la calma y el control en la crianza:
La primera es ofrecer una “opción sin opción”. Según Perfect, los niños suelen poner a prueba los límites y resistirse a las órdenes directas. En lugar de imponer autoridad con frases tajantes, propone reformular la situación para darles una sensación de control. Por ejemplo, preguntar si prefieren ponerse el abrigo dentro de la casa o al salir, cuando el resultado final será el mismo. Esta estrategia permite que el niño se sienta escuchado e involucrado, reduciendo la resistencia inicial.
La segunda técnica es esperar al menos 90 segundos antes de responder en situaciones sensibles. Este tiempo, explica, ayuda a evitar reacciones impulsivas dominadas por la emoción. Perfect recuerda una frase que marcó su carrera: no se puede cambiar a las personas, pero sí elegir cómo responder. En la crianza, esto puede traducirse en tomarse un momento para escuchar, retirarse a pensar o simplemente no responder de inmediato.
La tercera clave es intentar ver la situación desde la perspectiva del niño. Comprender cómo se siente permite explicar mejor las decisiones y aumentar la probabilidad de que sean aceptadas. Perfect señala que la sinceridad y el reconocimiento de las emociones ajenas generan mejores respuestas. Un ejemplo habitual es la hora de ir a dormir: anticipar la rutina nocturna y explicarla con tiempo ayuda a reducir las pataletas y la sensación de pérdida de control que muchos niños experimentan.
Para Perfect, la crianza, al igual que la negociación en crisis, no se trata de ganar una confrontación, sino de construir acuerdos, mantener la calma y comprender al otro. Una lección aprendida en escenarios extremos que, asegura, puede marcar la diferencia también en la vida cotidiana.