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Meta reconoció que sus gafas inteligentes grababan conversaciones incluso cuando los usuarios no lo pedían
La compañía estadounidense dijo que resolvió una falla que permitía al dispositivo recabar datos de voz sin que se pronunciara la frase de activación “Hey Meta”.
Los anteojos inteligentes de Meta recayeron, una vez más, en un comportamiento reñido con la privacidad. Luego de reportes que aseguraron que el dispositivo grababa conversaciones incluso cuando no se indicaba que lo haga, la compañía estadounidense dijo que se trató de una falla y escuetamente informó que fue solucionada.
Los wearables que comercializa la empresa de redes sociales en particular, y las gafas smart en general, históricamente fueron criticadas por la inclusión de funciones que degradarían la intimidad de aquellos que circundan al usuario. El principal señalamiento es la capacidad de esos equipos para tomar fotos y grabar videos en forma discreta, a pesar del indicador LED que delata la actividad del componente.
Meta reconoció la indiscreción de sus gafas: “El problema fue resuelto”
Android Authority recogió publicaciones en foros en las que se denunció que los smartglasses de la compañía estadounidense grababan voces sin que se pronunciara la frase de activación “Hey Meta”.
El usuario de uno de los modelos de las gafas Ray-Ban de Meta señaló que su wearable capturó conversaciones, sin que lo haya solicitado, y que las recopilaciones aparecían en la aplicación Meta AI, tanto en archivos de audio como en transcripciones a texto.
El damnificado explicó que no tenía activada la función “Responder sin decir ‘Hey Meta’”, que en una ventana de tiempo permite mantener una conversación continua y más natural con el asistente de inteligencia artificial, sin la necesidad de mencionar en cada intervención la frase de activación.
El problema de esa característica es que podría activar la captación o grabación sin la invocación correspondiente. El comportamiento indebido no habría sido aislado, sino que fue reportado en diferentes modelos de los anteojos, tanto de segunda como de tercera generación.
En este punto, surgió un detalle relevante: la función indiscreta de las gafas de Meta apareció luego de una actualización de software.
En medio de la agitación de la polémica, desde Meta salieron al ruedo a reconocer el inconveniente. “Este problema se ha resuelto”, dijeron en declaraciones a la fuente mencionada. “Los usuarios pueden gestionar, revisar y eliminar los registros de voz de sus interacciones con Meta AI a través de la configuración en cualquier momento”, añadieron.
De acuerdo a TechSpot, uno de los primeros usuarios que reportó el problema en un foro de Reddit dijo que evalúa junto a un abogado la posibilidad de iniciar una demanda colectiva contra Meta por las grabaciones no consentidas de los anteojos.
Gafas de Meta: un producto exitoso que no escapa al estigma de los anteojos inteligentes
Solo el año pasado, la firma que dirige Mark Zuckerbgerg vendió más de 7 millones de gafas, que comercializa en sociedad con los especialistas Ray-Ban y Oakley. Recientemente, anunció nuevos modelos en un sector que tiene cada vez más participantes, incluyendo a peces gordos de la industria, entre ellos Google y Samsung. Según rumores, en un futuro cercano Apple se sumaría con su propio desarrollo.
Establecidos como el nuevo paradigma en la categoría, los anteojos smart de Meta han sido eje de numerosas críticas que, principalmente, invocan a la privacidad. En Noruega se presentó formalmente un pedido para prohibir la venta de estos productos y en Estados Unidos, legisladores de Pensilvania propusieron regulaciones más estrictas a esos dispositivos.
Este mes, Meta recibió una buena noticia en California. El gobernador de aquel Estado, Gavin Newsom, vetó un proyecto de ley que buscaba prohibir a las gafas inteligentes de la marca, que fueron calificadas como “pervertidas”.
El demócrata explicó que su decisión se debió a que la definición para los dispositivos de grabación era “demasiado amplia e imprecisa”, lo que podría generar confusiones y consecuencias no deseadas. Además, dijo que la propuesta reclamaba protecciones que ya existen en las legislaciones locales.
Lo cierto es que los señalamientos a los smartglasses de Meta no son nuevos. Ya en el 2012, cuando se lanzaron las Google Glass, estos dispositivos generaron temores por las supuestas violaciones a la privacidad.