CONMOCIÓN
Murió a sus 58 años, Manolo Arjona, histórico integrante de "Loco Mía"
El artista falleció este miércoles 1 de junio de manera repentina mientras se encontraba en su casa de Viladecans, Barcelona.
El universo del pop en castellano se vistió de luto tras conocerse una noticia que sacudió tanto a España como a Latinoamérica. Manolo Arjona, el fundador e integrante del emblemático conjunto musical Loco Mía, falleció este miércoles 1 de junio de manera repentina a sus 58 años mientras se encontraba en su casa de Viladecans, Barcelona.
La partida física de uno de los rostros más reconocibles de la icónica agrupación de los abanicos generó mensajes de profundo dolor entre sus antiguos compañeros y fanáticos de diversas latitudes.
De acuerdo con lo que comunicó el medio El Español, el artista pasó sus últimos momentos terrenales desarrollando una de sus actividades predilectas. Se detalló que se encontraba pintando antes de marcharse a la cama, así como habituaba por ser una de sus actividades favoritas.
Pero, desafortunadamente, el desenlace fue fulminante: "se acostó y ya no se levantó". Además, informaron que sus restos serán velados en el tanatorio de Viladecans, Àltima Viladecans, en Barcelona, la localidad catalana donde vivió gran parte de su vida. Allí, sus amigos y familiares podrán reunirse para darle su último adiós.
Para dimensionar el impacto de su figura, es necesario remontarse a los orígenes de un fenómeno estético y musical que rompió los moldes de la época. Manolo Arjona fue uno de los fundadores del mítico grupo Locomía en Ibiza, donde formó parte en su primera etapa junto a Xavier Font, Luis Font y Gard Passchier. Juntos se convirtieron en un verdadero ícono del pop español a finales de los años 80, donde cautivaron y llamaron la atención de su público con un estilo disruptivo que iba acompañado por sus clásicos abanicos enormes y sus llamativas hombreras XXL.
Sin embargo, pese al éxito abrumador que consiguieron a nivel internacional, Manolo optó por la sencillez y quiso mantenerse alejado de los medios de comunicación, llevando una vida tranquila en su posada y dedicándose casi por completo al mundo del arte, así como la pintura.
Su primera retirada de los escenarios se produjo en el año 1992, en momentos en que la banda se enfrentó a duras disputas legales entre su productor y el creador Xavier. Ese conflicto judicial los alejó por varios años de los escenarios, hasta que se reencontraron tiempo más tarde en un intento de relanzamiento comercial que terminó en un retiro definitivo en el año 2011.