INFORME
Se conoció el ranking de los países más felices del mundo 2026
Argentina se posicionó en el puesto 44, según el relevamiento elaborado por el Centro de Investigación del Bienestar de la Universidad de Oxford, Gallup y Naciones Unidas.
El ranking de países más felices del mundo 2026 volvió a ubicar a Argentina en el puesto 44, según el informe elaborado por el Centro de Investigación del Bienestar de la Universidad de Oxford, Gallup y Naciones Unidas. El país descendió dos posiciones respecto de 2025, cuando había ocupado el lugar 42, con una puntuación de 6.430 puntos.
Qué países lideran el ranking global
El liderazgo volvió a estar dominado por los países nórdicos. Finlandia se mantuvo en el primer lugar por noveno año consecutivo, seguida por Islandia y Dinamarca.
Según el informe, estos resultados se explican por altos niveles de ingreso, sistemas de protección social sólidos y políticas redistributivas que impactan en la calidad de vida.
En América Latina, Costa Rica alcanzó el cuarto puesto y marcó un hito regional, mientras que México se ubicó en el puesto 12.
Cómo quedó Argentina y la región
Dentro de Sudamérica, Argentina quedó detrás de Uruguay (31°) y Brasil (32°), pero por encima de Chile (50°) y Paraguay (57°).
El retroceso argentino refleja una caída en la percepción de bienestar, en línea con un contexto económico desafiante.
En el otro extremo del ranking, Afganistán fue considerado el país menos feliz del mundo. También aparecen con bajos niveles Tanzania, Egipto, República Democrática del Congo, Líbano y Yemen, afectados por problemas estructurales en salud, seguridad y economía.
El impacto de la tecnología en el bienestar
El informe incluyó un análisis sobre el uso de tecnología y su vínculo con la felicidad. Detectó que adolescentes que pasan más de siete horas diarias en redes sociales registran niveles más bajos de bienestar.
En países como Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, se observaron caídas significativas en menores de 25 años.
Sin embargo, el estudio también señala que un uso moderado (menos de una hora diaria) puede asociarse a mayores niveles de satisfacción, incluso por encima de quienes no utilizan redes.
El informe propone así nuevas herramientas para entender la relación entre hábitos digitales, vínculos sociales y salud mental a escala global.