CIENCIA

Una tormenta solar llega a la Tierra y podría causar problemas en celulares e Internet

El fenómeno podría alterar el funcionamiento de internet y los celulares, así como todo lo relacionado a la energía eléctrica, las radiocomunicaciones y los satélites.

Una tormenta geomagnética de clase G2, provocada por el sol, podría manifestarse el jueves 17 de marzo en la Tierra, según la estimación del Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC) la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos y la Oficina Meteorológica Británica.

Este fenómeno, conocido habitualmente como tormenta solar, podría complicar las comunicaciones entre el jueves y el viernes, si llega a concretarse en los niveles que advierten que podría suceder. Se trata de un ciclo de actividad máxima del Sol, cuando las manchas solares y las erupciones son más constantes.

Las tormentas geomagnéticas son clasificadas del 1 al 5 -1 la más débil y 5 la más potente-. Las tormentas de nivel 2 o G2 son moderadas y no representan un peligro para los humanos, pero podrían generar anomalías en el sistema eléctrico o daños en los cables submarinos de fibra óptica que brindan Internet en gran parte del mundo. También pueden ocasionar cortes en las señales de radio.

Según los especialistas, una tormenta geomagnética es una perturbación importante de la magnetósfera de la Tierra, que se produce cuando hay un intercambio de energía entre el viento solar hacia el entorno espacial que rodea al planeta.

Este tipo de fenómenos causan más auroras boreales e interferencias en las radiocomunicaciones. También provocan problemas en las redes eléctricas, como así también la desestabilización de órbitas de los satélites.

Las gigantescas explosiones de energía se dan dentro de las estructuras del campo magnético del Sol que, cuando suceden en zonas que tienen manchas, hay más erupciones y la masa explosiva es mayor.

Para llevar tranquilidad, en los últimos días hubo fenómenos geomagnéticos leves y moderados de niveles similares a los que se esperan esta semana y no generaron inconvenientes.

Los más afectados son los satélites: algunos tendrán que cambiar su trayectoria para evitar posibles daños.