Turbulencia política
Así fue el escándalo del “deslomado” Adorni
El jefe de Gabinete quedó en la mira esta semana por viajar a Estados Unidos con su esposa. En febrero viajó a Punta del Este en un vuelo privado que costó miles de dólares. Pero en agosto de 2024 condenaba el uso de los vuelos oficiales.
Javier Milei ganó las elecciones con una promesa simple: terminar con la casta y la utilización de los bienes y servicios del Estado con fines privados. Ese fue el blanco de las críticas lanzadas en campaña. Dos años más tarde, su Gobierno ha quedado en la mira por el uso de los vuelos oficiales del jefe de Gabinete Manuel Adorni, un escándalo que ha crecido debido a que además el funcionario contrató un avión privado para viajar a Punta del Este por miles de dólares, inconsistente con su salario.
La línea de tiempo del escándalo
Ni bien asumió, Milei propuso vender la flota presidencial por considerarlos un gasto superfluo y viajar en vuelos comerciales. Meses más tarde terminó dando marcha atrás y subiéndose rápidamente al ARG-01 para sus más que frecuentes viajes al exterior.
En otras palabras: la historia del Gobierno libertario con la flota presidencial ya tiene años de idas y vueltas. No empezó con el escándalo del “deslomado” Manuel Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, como pasajera de lujo a Nueva York esta semana.
Piloto de escándalos
Es una estrategia conocida: cuando los escándalos trepan por las piernas de un Gobierno, siempre es útil desviar la atención hacia otros lados.
En el caso del Gobierno, esta semana el escándalo horas después del escándalo del avión presidencial se conoció un dato adicional: Manuel Adorni viajó a Punta del Este del 12 al 17 de febrero en un vuelo privado junto a su esposa, dos familiares menores y el periodista Marcelo Grandio.
Adorni confirmó el viaje pero lo calificó como parte de su “vida privada” y dijo que, por esa razón, no responderá preguntas al respecto, y dijo que lo pagó íntegramente con dinero propio, sin embargo, el diputado Esteban Paulón pidió informes para saber quién pagó los vuelos y si hubo conflictos de interés, ya que Adorni no presentó papeles que respalden su posición.
Adorni no resiste el archivo
El propio jefe de Gabinete lo dejó en claro su postura en agosto de 2024, cuando dijo, sobre la exprimera dama, Fabiola Yáñez y la utilización del ARG-01: “Cuando utilizás para beneficio personal cuestiones del Estado, estás abusando de tu posición de poder”.
“No se van a poder usar aviones públicos para traer a familiares desde el sur, viajar a un cumpleaños familiar o usar para cualquier otra actividad por fuera de la agenda pública“, dijo quien por entonces era vocero presidencial y hoy es jefe de Gabinete. El boomerang ahora le está pegando en la frente.
Incluso, en aquel momento, cuando todavía era vocero presidencial, Adorni anunció un decreto vigente del Gobierno nacional que indicaba que “las aeronaves públicas no podrán ser utilizadas en viajes particulares”, sino que estaban “afectadas para tareas que hacen la condición jurídica de servicio público”.
Cambio de leyes
Pero hay más: el nuevo escándalo tiene lugar dos semanas después de que el Gobierno limitara —mediante la Decisión Administrativa 9/2026, publicada el 26 de febrero— "los traslados por misiones o comisiones al exterior" e impuso un límite máximo de viajeros por comitiva.
La modificación centraliza las autorizaciones en el jefe de Gabinete, o sea, el propio Adorni, quien ahora debe autorizar los viajes al exterior de ministros, secretarios de Presidencia y funcionarios con rango equivalente, con previa presentación de un “Informe de Planificación de Gestión Internacional”.
Además, esta reglamentación limita a las comitivas y establece un máximo de un funcionario por evento o actividad internacional. Eso sí, se hacen excepciones para ampliar comitivas. Pero si se necesitan más integrantes, debe presentarse una justificación formal de “exigencia excepcional”.