EL REY DE LA SALADA
Caso La Salada: la Justicia libera a todos los imputados y cuestiona la investigación
La Cámara de La Plata consideró insuficientes las pruebas reunidas y dejó abierta la posibilidad de nuevas diligencias en la causa.
La decisión de la Sala III de la Cámara Federal de La Plata marcó un punto de inflexión en la investigación sobre la feria La Salada. Con la falta de mérito dictada para los 19 imputados, la Justicia ordenó la liberación de todos los detenidos, incluido Jorge Castillo, figura central del entramado comercial.
El fallo, firmado por los jueces Carlos Vallefín y Roberto Lemos Arias, fue especialmente crítico con la investigación llevada adelante en primera instancia. Según los magistrados, no se logró acreditar con precisión la existencia de maniobras de lavado de activos ni se detallaron las circunstancias concretas en las que se habrían desarrollado los hechos investigados.

En ese sentido, el tribunal sostuvo que las acusaciones se apoyaron en descripciones generales de movimientos económicos, sin un análisis pormenorizado que permitiera reconstruir el circuito del dinero presuntamente ilícito. También señalaron la ausencia de pruebas específicas que vinculen de manera directa a los imputados con operaciones ilegales, lo que debilitó sustancialmente el sustento de los procesamientos dictados.
La causa había sido impulsada por la fiscal Cecilia Incardona y el juez Luis Armella, quienes encabezaron un amplio operativo en 2025 con más de 60 allanamientos y una veintena de detenciones. En ese marco, se investigaban presuntos delitos de evasión impositiva, asociación ilícita y lavado de dinero vinculados al funcionamiento de la feria.

Durante el avance del expediente, los investigadores habían detectado millonarios movimientos de dinero, incluyendo ingresos en efectivo a cuentas bancarias que superaban cifras multimillonarias en pesos. Sin embargo, para la Cámara, esos elementos no alcanzaron el estándar mínimo requerido para sostener las imputaciones en esta etapa del proceso.
Otro de los puntos que generó controversia fue la falta de individualización de responsabilidades dentro de la estructura investigada. El fallo remarca que no se logró establecer con claridad el rol específico de cada imputado ni su grado de participación en los hechos, lo que resulta clave en causas complejas de este tipo.
Pese al impacto de la resolución, la causa no fue cerrada. La falta de mérito implica que el expediente continúa abierto y que la investigación podrá seguir su curso con la incorporación de nuevas pruebas o la reformulación de las hipótesis planteadas inicialmente.
En este escenario, el caso La Salada entra en una nueva etapa, con un fuerte llamado de atención del tribunal sobre la calidad de
la investigación y la necesidad de profundizar en la recolección de evidencia concreta. El futuro judicial de Jorge Castillo y del resto de los implicados dependerá, ahora, de la capacidad de la Justicia para robustecer una causa que, por su magnitud e impacto, sigue siendo una de las más relevantes del país.