El mundo del revés
Causa LIBRA: La estrategia de Mauricio Novelli es culpar a las víctimas
El trader pidió sacar del expediente a los inversores que compraron la criptomoneda. Su planteo es que quienes operan en ese mercado saben que es riesgoso.
En un audio extraído del celular de Mauricio Novelli, el lobista amigo de Javier Milei que estuvo detrás de $LIBRA, le explicaba a otras personas, con jactancia, cuál era “la posta” para “juntar fondos” al lanzar una criptomoneda: que “la gente invierta en un proyecto, mete 1.000 dólares, 2.000, 10.000, 15.000, 20.000”, pero al final termine perdiendo. El trader –que juntó al Presidente con el estadounidense Hayden Davis para lanzar el token del escándalo– ahora se presentó en la causa con el objetivo de sacar de juego a las querellas, que impulsan la investigación con más ímpetu que la fiscalía de Eduardo Taiano. Sería el camino para buscar su cierre a la larga.
El planteo de Novelli es que no existió estafa, ya que no hubo un engaño, dado que quienes operan con activos digitales saben que se trata de un mercado volátil, descentralizado, no regulado y riesgoso. Todo sería, señaló, una cuestión de “autorresponsabilidad”. La teoría, que esgrime cuando pasaron más de 15 meses desde que se inició el expediente, se asemeja a la que usó Milei cuando comparó el caso con perder plata en el casino. En el Gobierno, de hecho, se entusiasman con la posibilidad de debilitar el caso y, desde la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia y de Santiago Viola como su número dos, diseñan estrategias para lograr ese objetivo.
El recurso presentado por Novelli al juez Marcelo Martínez de Giorgi, a través de su abogado, Daniel Rubinovich, se llama –en la jerga judicial– “excepción de falta de acción”. Apunta, precisamente, a propiciar el fin de una investigación. En este caso, pide aplicarlo a las querellas, que son esencialmente personas que invirtieron en $LIBRA, le dieron credibilidad porque Milei compartía el contrato para comprar el token y después perdieron todo o casi todo. Pero, para la defensa de Novelli, lo que les pasó no puede tener un reproche penal. “No basta –dice el escrito– con invocar pérdidas económicas indirectas, interés político, preocupación institucional o simple disconformidad con el desarrollo de determinados acontecimientos públicos”.
Para los abogados de las víctimas, la estafa está más que probada, pero además consideran que no es el único delito. Incluyen desde negociaciones incompatibles con la función pública hasta cohecho (coimas).
Una defensa para Milei
El escrito de Novelli tiene algunos párrafos particulares destinados a defender al Presidente. Dice que el hecho de que Milei haya producido, con un tuit, la primera publicación donde aparecía el contrato para comprar $LIBRA es “irrelevante” desde el ángulo jurídico-penal. Su argumento es que el posteo no mentía; en todo caso, “el mensaje tuvo así un contenido político, eminentemente vinculado con la promoción de iniciativas privadas, la innovación tecnológica y el financiamiento descentralizado”. “No contenía una recomendación de inversión y no prometía rentabilidad alguna”, sostiene la defensa de Novelli, que actúa como si fuera la defensa del mandatario. “Milei parecería considerar meritorio que el país recupere su atractivo para la industria tecnológica, después de años de estancamiento y proteccionismo (regulatorio y fiscal)”, interpreta en tono elogioso.
El famoso tuit (del 14 de febrero de 2025) es el que decía: “La Argentina Liberal crece!!! Este proyecto privado se dedicará a incentivar el crecimiento de la economía argentina, fondeando pequeñas empresas y emprendimientos argentinos. El mundo quiere invertir en Argentina”. El esquema trae al presente el audio de Novelli, que hablaba de que se invita a invertir en proyectos a modo de anzuelo. Acá el proyecto se llamaba “Viva la Libertad Project”. Milei ponía el link de ese sitio y el que permitía acceder al contrato, que es un código de 44 letras y números, para poder comprar el token. Según el abogado de Novelli, el hecho de que haya borrado el posteo después, con el argumento de que no estaba interiorizado, no cambia nada.