a comprar votos

Comienzan las sesiones extraordinarias para tratar los proyectos del Gobierno

A contrareloj, los funcionarios de Milei aceleran las negociaciones. Comenzarán el poroteo en las reuniones de mesa política, en el despacho de Adorni.

Esta semana comenzó la actividad en el Congreso de la Nación, donde los legisladores tratarán durante todo febrero los proyectos que envió el Poder Ejecutivo. Las reuniones de último momento, mientras tanto, se multiplican fuera del recinto. Los gobernadores están planificando reunirse en el CFI los próximos días y el miércoles, en tanto, habrá una nueva reunión de la mesa política en la Casa Rosada. Allí los funcionarios del círculo íntimo del Presidente teminarán de delinear la estrategia de cara a la recta final de las negociaciones antes del debate en el recinto.

La última de estas reuniones de la mesa política fue el jueves de la semana pasada. Allí, además de hablar de las negociaciones por la reforma laboral, la mesa chica del Presidente decidió no incorporar al temario de extraordinarias la emergencia Ígnea por los incendios en la Patagonia.

Se trataba de un pedido explícito que habían realizado los gobernadores de las provincias afectadas. Sin embargo, luego de ese encuentro en Balcarce 50, los funcionarios definieron declarar la emergencia ígnea por Decreto de Necesidad y Urgencia. Un movimiento que no fue suficiente porque la Patagonia sigue bajo las llamas y los brigadistas las combaten sin descanso, precarizados y sostenidos solo por la ayuda voluntaria de la sociedad.

En la reunión anterior a esa, la del lunes de la semana pasada, la mesa política --que siempre se reúne en el despacho del jefe de Gabinete Manuel Adorni-- había decidido incorporar a la lista de extraordinarias el proyecto que busca aprobar un nuevo Régimen Penal Juvenil, con el objetivo central de bajar la edad de imputabilidad.

En el gobierno quieren que puedan ir presos los jóvenes de 13 años, pero, como no creen que logren alcanzar ese consenso con la oposición, se conforman con que el número termine en 14. Algo que todavía está en discusión y no se sabe si se terminará de saldar antes de que comiencen las sesiones ordinarias en el mes de marzo.

En la reunión de este miércoles, en tanto, participarán la hermana del Presidente y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, Manuel Adorni, el ministro de Economía Luis Caputo, la senadora Patricia Bullrich, el ministro del Interior Diego Santilli, el titular de la Cámara de Diputados Martín Menem, el asesor sin cargo Santiago Caputo y el subsecretario de Adorni, Ignacio Devitt.

Esta vez, los funcionarios se volverán a reunir en las oficinas de planta baja de la Casa Rosada, donde comparten espacio la jefatura de Gabinete y el ministerio del Interior, pero para hablar del poroteo. Lo que más les importa es la aprobación de la reforma laboral y en el oficialismo admiten que no tienen asegurados los votos para lograrlo.

En paralelo a las negociaciones que la senadora oficialista Patricia Bullrich y el ministro del Interior Diego Santilli vienen llevando adelante con los gobernadores, también hablan con ellos los miembros de la CGT.

De hecho, representantes de la central tendrían planeado viajar a Córdoba para reunirse con Martín Llaryora. Tanto el cordobés como su par de Santa Fe Maximiliano Pullaro no se reunieron con Santilli porque están en contra de algunos puntos de la reforma. Sobre todo se oponen al apartado que menciona una baja en el impuesto a las ganancias que afectaría de manera directa la recaudación de fondos coparticipables.

Santilli sí se reunió en lo que va del año con Ignacio Torres, de Chubut; con Leandro Zdero, de Chaco; con Alfredo Cornejo, de Mendoza; con Marcelo Orrego, de San Juan; Gustavo Saenz, de Salta; con Rolando Figueroa, de Neuquén; con Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; con Alberto Weretilneck, de Río Negro; con Juan Pablo Valdés, de Corrientes y también con Osvaldo Jaldo, de Tucumán y Raúl Jalil, de Catamarca.

El mensaje que está llevando la oposición a los gobernadores es que no confíen en lo que les prometen Santilli y Bullrich porque, tal como ocurría con el exministro del Interior, Guillermo Francos, cuando negociaron por la Ley Bases, la palabra de ambos --dicen-- no es garantía de que Javier Milei vaya a respetar esos acuerdos alcanzados a cambio de votos.

Es más, una de las promesas que están haciendo a los gobernadores quienes negocian por parte del oficialismo es que manden a votar a sus legisladores a favor del gobierno y que, más tarde, los que “cumplan con los deberes”, serán compensados por acompañar a la Casa Rosada. Bullrich, por su parte, este martes se reunirá con senadores de la UCR en el Congreso para seguir con las promesas.

Pablo Moyano, extriunviro de la CGT, salió este lunes a hacer declaraciones con respecto al proyecto de “modernización” laboral. Además de decir que se trata de “una reforma laboral regresiva, que te lleva a los años de la esclavitud”, adelantó: “Hay que estar en la calle.Hoy nos reunimos con el compañero Abel Furlán (titular de la UOM), que está armando un frente sindical con los gremios que vamos a salir a la calle en Córdoba, Rosario y el día que se trate en el Congreso“.

El vínculo de la CGT con el entorno íntimo de Milei se resquebrajó después de que la central obrera sacó un comunicado en contra del DNU que permitía ampliar el accionar de la SIDE.

En el oficialismo tomaron como un agravio ese documento y dejaron de atender el teléfono a los líderes de la central. Sin embargo, más allá de eso, la predisposición de la Casa Rosada para negociar con la CGT fue casi nula desde el comienzo.

“Si cambiamos algo serán detalles de la redacción. Lo sustancial va a quedar como está porque no podemos cambiar el espíritu de la ley”, puntualizan cerca del mandatario. Aún es una incógnita si los gobernadores acompañan al oficialismo en base a promesas de supuestas