LOS CAJEROS LADRONES
Condenaron a dos cajeros del Banco Nación: Robaban billetes de los depósitos en plena caja y los clientes terminaban reponiendo el faltante
La Justicia Federal de Salta acreditó 18 hechos de estafa cometidos en la sucursal de Orán. Los empleados sustraían billetes durante el conteo de los depósitos y los clientes, al detectar diferencias, muchas veces creían que se habían equivocado y reponían el dinero.
Una investigación judicial permitió reconstruir una maniobra que durante meses se realizó en la sucursal Orán del Banco Nación, en Salta. Dos empleados fueron condenados por sustraer parte del efectivo que los clientes entregaban para realizar depósitos.
El mecanismo era conocido como “pellizco” y consistía en retirar algunos billetes de los fajos antes o después de que pasaran por la máquina contadora. La operatoria se desarrollaba en un sector que no podía ser observado directamente por los clientes.
El Tribunal Oral Federal N° 2 de Salta consideró acreditados 18 hechos ocurridos durante 2023: 17 atribuidos a Silvia Verónica Castro y uno a Fernando Horacio Arias Knudsen, quienes además eran pareja y trabajaban como cajeros de la entidad.
Cómo funcionaba la maniobra
Los clientes llegaban a la sucursal con importantes cantidades de dinero en efectivo, en algunos casos vinculados con depósitos de empresas locales. Entregaban los fajos en la caja y la empleada los trasladaba hasta una máquina contadora ubicada en un box contiguo.
Ese espacio quedaba fuera del campo visual del cliente y además estaba separado por un vidrio esmerilado. De acuerdo con lo probado durante el juicio, Castro aprovechaba ese momento para retirar determinados billetes y esconderlos dentro de un folleto publicitario del propio Banco Nación.
En algunas operaciones, la extracción se producía antes del primer conteo. En otras, después de que la máquina ya había contabilizado el dinero.
El resultado era que el sistema informaba una suma inferior a la que el cliente aseguraba haber entregado.
Los clientes creían que el error era de ellos
La particularidad del mecanismo estaba en que los damnificados no veían lo que sucedía detrás de la caja. Cuando aparecía una diferencia, varios interpretaban que habían contado mal el dinero antes de llegar al banco.
Durante el juicio, algunos clientes explicaron que incluso habían completado con dinero propio la diferencia que arrojaba el conteo para poder concretar el depósito. Una de las víctimas resumió lo ocurrido con una frase que dio título al caso: “Nunca pensé que me estaban robando”.
La Fiscalía sostuvo que esa ausencia de sospechas inmediatas no significaba que no hubiera existido un perjuicio, sino que precisamente formaba parte de las condiciones que permitían que la maniobra pasara inadvertida.
El caso quedó descubierto por un compañero
La maniobra comenzó a salir a la luz el 17 de noviembre de 2023, cuando un empleado del banco se acercó a la caja de Castro para comunicarle una gestión interna.
Como la mujer estaba atendiendo a un cliente, el trabajador aguardó. Durante esa espera observó cómo retiraba dinero de uno de los depósitos y lo colocaba dentro de un folleto.
Después revisó el material y encontró allí los billetes que habían sido separados del fajo. La situación fue comunicada a las autoridades del banco y se inició una revisión de las cámaras de seguridad.
Los investigadores retrocedieron hasta el 19 de julio de 2023 en las grabaciones y encontraron otras operaciones similares. Inicialmente se identificaron 22 maniobras, aunque finalmente el tribunal acreditó 18.
Las condenas
El Tribunal Oral Federal N° 2 condenó a Silvia Verónica Castro a dos años de prisión en suspenso y a Fernando Horacio Arias Knudsen a seis meses de prisión en suspenso. Ambos fueron considerados responsables de estafa en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público.
También quedaron inhabilitados para ejercer cargos públicos por el doble del tiempo de sus respectivas condenas y deberán cumplir reglas de conducta durante dos años. Los clientes que resultaron perjudicados quedaron habilitados para iniciar reclamos por los daños sufridos.
Durante el juicio, ambos acusados negaron haber sustraído dinero. Plantearon que existían conflictos internos dentro de la sucursal y hablaron de una supuesta persecución laboral. Castro sostuvo además que algunos de los billetes que aparecían en las filmaciones eran de su propiedad y que los llevaba al banco para cambiarlos por denominaciones menores. El juez descartó esa explicación a partir de las filmaciones, los testimonios y el resto de la prueba incorporada al proceso.