SANTA FE

Cremaron un cuerpo por error y se lo entregaron a otra familia

María Eugenia Bitti tenía 64 años y había sido internada el sábado 5 de junio por una peritonitis.

Un terrible episodio es investigado por la justicia de Santa Fe. Una mujer murió por un paro cardíaco en la localidad de Santo Tomé y por varias irregularidades, su cuerpo fue entregado a otra familia, de San Carlos, que creyó que se trataba de un ser querido que había muerto por coronavirus y lo cremó.

María Eugenia Bitti tenía 64 años y había sido internada el sábado 5 de junio en el Sanatorio Servicios Médicos, ubicado en 7 de marzo al 1900, en Santo Tomé. Al ingresar le hicieron un hisopado que dio negativo, y posteriormente le detectaron peritonitis. La operaron pero murió el lunes por un paro cardiorrespiratorio. Cuando sus hijos iniciaron los trámites en la casa de servicios fúnebres para velarla, ocurrieron varios episodios confusos y se demoraba la entrega del cuerpo.

“En el acta del sanatorio figura que ella murió por un paro cardiorrespiratorio”, explicaron Javier y Marianela Galassi, los hijos de Bitti en diálogo con Aire de Santa Fe. Por eso, tras conocer la noticia, la familia se dirigió a la cochería ubicada en 25 de mayo 2800 para avanzar con los trámites necesarios para la realización del velorio.

Según contaron, en el lugar les confirmaron que el cuerpo de Bitti había sido identificado como COVID positivo. “Nos indicaron que por protocolo se la debe velar a cajón cerrado. Pero había que esperar para retirar el resultado del hisopado en el sanatorio”, detallaron. Además, explicaron que desde el sanatorio les confirmaron que el resultado del test todavía no estaba y que, por el momento, se trataba de un caso sospechoso.

Mientras esperaban el resultado, llegó una noticia completamente inesperada. “Nos llamaron desde la cochería para avisarnos que no encontraban el cuerpo de mi mamá. Mi hermano entró a la morgue del sanatorio y corroboró que no era el de ella el que estaba allí”, contó Marianela Galassi.

De inmediato se dirigieron a la Comisaría N°12 de Santo Tomé a radicar la denuncia. Más tarde, desde la seccional les comunicaron que el cuerpo había sido trasladado por error a San Carlos y cremado a las 13 del mismo lunes. Finalmente, desde el sanatorio les confirmaron que el resultado de PCR era negativo.

Sin embargo, todavía no recibieron explicaciones desde el centro médico sobre lo sucedido y en qué momento se produjo la confusión. “Nosotros teníamos derecho a velarla, lo íbamos a hacer porque ella no tenía COVID y no pudimos”, aseguraron los hijos, aún conmocionados. Ahora la causa está en manos de fiscalía a cargo de María Laura Urquiza.

“Queremos difundirlo para que a otras familias no les pase lo mismo de tener que atravesar por este dolor. Tanto en Servicios Médicos como en la cochería Española hay responsables. Estamos a la espera de lo que nos diga la fiscal ”, concluyeron los hermanos.