laberinto de inversiones
De la "Argentina Week" a la Argentina del día a día
Bajo un modelo desfavorable para la actividad productiva salvo para un puñado de sectores primarios, la inversión no arranca.
El supuesto furor que despierta Milei y la “Argentine Week” en los empresarios y representantes de compañías que están en Nueva York asistiendo al evento contrasta con los datos concretos que registra la inversión y la actividad productiva en la Argentina de todos los días.
El último dato de la consultora que dirige Orlando Ferreres muestra que la inversión anotó una caída interanual del 6,6% en enero medida en términos de volumen físico, es decir sin contar el efecto de la inflación.
En detalle, Ferreres indica que la inversión en maquinaria y equipo registró durante el primer mes del año una caída de 6,9%, en donde los equipos nacionales mostraron un avance de 6,0% mientras que los bienes importados cayeron 14,6%, cortando con 15 meses de variaciones positivas.
En tanto, la actividad de la construcción, que forma parte del indicador de la actividad inversora, anotó una merma del 6,3% en la comparación interanual.
“El primer mes de 2026 muestra un empeoramiento de los niveles de inversión. El dato más preocupante de enero se puede ver en el informe de intercambio comercial del Indec, que muestra caídas de 14,0% para las cantidades importadas de bienes de capital, de 18,0% para bienes intermedios y de 36,5% para piezas y accesorios para bienes de capital, reflejando la debilidad que tiene la inversión en el contexto actual”, indica.
La caída de las importaciones a la que se refiere Ferreres fue leída desde el gobierno como un dato positivo porque permitió mejorar el resultado comercial, aunque también denota un desánimo inversor. El indicador de inversión de Ferreres se ubica bajo en términos históricos, en el 17,9% del PBI.
Anuncios versus desembolsos
El gobierno destaca las promesas de inversión de parte de las empresas que están ingresando en el RIGI, pero dichas novedades no son desembolsos concretos sino anuncios. El último “Monitor de Inversiones” de la consultora Deloitte lo dice claramente:
“Al cierre de 2025, los anuncios de inversión crecieron 215% interanual, alcanzando 148,8 mil millones de dólares, impulsados por el RIGI y la mayor estabilidad macroeconómica. Sin embargo, la inversión efectiva cayó un 6% en el tercer trimestre, según Indec”. La consultora agrega que la inversión acumulada (últimos cuatro trimestres) al tercer trimestre de 2025 en comparación con el período anterior disminuyó 8,8% medido en dólares.
El último dato interanual puntual del Indec, sin embargo, es favorable: la inversión bruta de capital fijo tuvo un alza del 10,3% interanual en el tercer trimestre del año pasado frente al mismo período de 2024.
En términos de PBI, el Indec registra un peso del 20,4% de la formación de capital fijo para el tercer trimestre de 2025. El dato está por encima de 2024 (19,1%), pero por debajo de 2023 (22,4%), 2022 (22%) y 2021 (20,6%).
Inversión extranjera
Los datos disponibles del Banco Central muestran para 2025 una IED negativa medida por el balance cambiario por primera vez en la serie estadística de dicho organismo, que comienza en 2003. La salida de divisas por esta vía fue de 1281 millones de dólares.
Este dato está parcialmente relativizado por el hecho de que el relajamiento del cepo cambiario motivó el giro de utilidades acumuladas en años anteriores por parte de las empresas. Igualmente, la colecta de 2024 fue muy magra, de apenas 89 millones de dólares.
Si se utiliza el informe de Balanza de Pagos del Indec (que incluye otros ítems como la reinversión de utilidades), el acumulado de la IED en los tres primeros trimestres de 2025 da un total de 7,9 mil millones de dólares, también por debajo del mismo período de 2023 (17,3 mil millones) y 2022 (14,8 mil millones).
El Gobierno pone expectativa en el RIGI, el plan de enormes beneficios para que el capital privado explote principalmente materias primas del sector minero y petrolero. Ya hay 12 proyectos aprobados por unos 26 mil millones de dólares, aunque en general todavía no han pasado de anuncios. Además, ese dinero suma el flujo de desembolsos que los proyectos harían a lo largo de toda la fase de inversión, que suele demorar varios años.
Con todo, la inversión privada está lejos del furor mediático y solo presenta una buena dinámica en un nicho de sectores con una fuerte orientación a la exportación de materias primas.