“Deterioro exponencial”

El futuro de las rutas mientras Milei festeja que “no hay plata”

El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, explicó que el costo de reparar las obras paralizadas será mucho mayor a largo plazo.

Con el lema “No hay plata”, el Gobierno de Javier Milei hizo una dura campaña que lo llevó hasta la Casa Rosada. Así, la promesa de ajuste y austeridad caló hondo en la sociedad.

Pero detrás de la declaración de Milei hubo un ajuste feroz en educación, salud, jubilaciones, salarios, subsidios y obra pública, que directamente fue eliminada.

Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de Construcción, puso el foco sobre esta última y aseguró que el ajuste en este sector no tiene sentido, ya que a largo plazo amplía los costos para el Estado.

“La obra pública nacional sigue en niveles mínimos. Están todas paralizadas, algunas rescindidas. No hay intención de reanudar esas obras”, lamentó en declaraciones a Mejor que mañana, por Radio 750.

Según Weiss, eso está dañando la infraestructura. Además, dijo que debido a que “la inversión lleva muchas décadas a la baja” no se trata sólo de una responsabilidad de este gobierno, a pesar de que las obras estén absolutamente paralizadas.

“Las rutas no están así porque se dejó de invertir en los últimos dos años, sino en los últimos cincuenta. La situación hoy no es buena”, dijo.

Sin embargo, advirtió que a futuro la situación puede empeorar: “Si no se invierte al menos en reparación y mantenimiento, el deterioro será exponencial”.

“Si uno no repara una ruta porque tiene baches, la destrucción será más rápida de lo que podría ocurrir si uno le hace un mantenimiento”, enfatizó.

Lo que subyace es la idea de que reconstruir a nueva una obra paralizada durante años será mucho más costoso para el país, para todos los ciudadanos, que mantenerlas a lo largo del tiempo.

Por eso, dijo como titular de la CAC: “Señalamos desde nuestra institución la necesidad de que se invierta a nivel nacional, provincial y municipal”.

“Porque la situación nacional es muy mala, pero las provinciales no son mejores. El Gran Buenos Aires tiene calles de tierra, no es sólo un problema de Nación”, afirmó.