Congreso

El Gobierno ultima detalles para el llamado a sesiones extraordinarias

La Casa Rosada les pidió a los diputados y senadores propios que estén disponibles a partir del 17 de enero. La convocatoria oficial se publicará en los próximos días.

Mientras las negociaciones con el FMI entran en zona gris y se suman otros frentes de batalla como los apagones de luz y el recrudecimiento de la pandemia, el Poder Ejecutivo nacional al menos intentará avanzar con pie firme en el Congreso con el llamado a sesiones extraordinarias, que está muy pronto a oficializarse.

La convocatoria oficial se publicará a fines de esta semana o principios de la próxima, según indicaron fuentes del Gobierno a NA y, si bien no hay una fecha definida, la Casa Rosada ya bajó la orden a las tropas oficialistas de Diputados y Senado para que estén listos, en Buenos Aires, a partir del 17 de enero.

El Gobierno necesita aprobar una serie de proyectos que le quedaron pendientes para definitivamente cerrar la página del 2021, y entonces sí abocarse a partir de marzo a llenar la hoja en blanco del 2022. 

Entre ellos están las leyes de Consenso Fiscal 2022, Hidrocarburos, Agroindustrial, Automotriz, Electromovilidad, y Compre Nacional, además de -posiblemente- la reforma del Consejo de la Magistratura.

También sigue sobrevolando la posibilidad de que se presente el "Plan Plurianual" anunciado a fines del año pasado por el presidente Alberto Fernández, un programa de metas compatible con los criterios y objetivos de desarrollo productivo y economía fiscal comprometidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En un mensaje grabado luego de las elecciones legislativas, a mediados de noviembre pasado, Fernández había prometido que "la primera semana de diciembre" enviaría al Congreso dicha iniciativa. En aquel momento, en Balcarce 50 confiaban en que el ministro de Economía, Martín Guzmán, iba a poder acercar las posiciones, pero luego a esas expresiones de voluntarismo político se las tragó la realidad, con un FMI que pide mayor ajuste de las cuentas fiscales.

"Los rivales juegan", graficaba el ministro en una respuesta al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien durante la reunión en el Museo del Bicentenario de la semana pasada intentó azuzar al jefe del Palacio de Hacienda para que adopte una estrategia más aguerrida y menos complaciente frente a los intereses del organismo de crédito.