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El Obelisco, otra vez el corazón del festejo: Argentina eliminó a Inglaterra y el país festeja

Con fútbol, entrega y corazón, la Selección Argentina eliminó a Inglaterra y jugará la final del Mundial 2026. Los hinchas desataron una fiesta en el Obelisco.

La Selección Argentina escribió otra página inolvidable en su historia. Con fútbol, entrega y un corazón que nunca dejó de latir, el equipo de Lionel Scaloni derrotó a Inglaterra y se clasificó a la gran final del Mundial 2026, desatando una celebración multitudinaria dentro y fuera del país, pero especialmente en el Obelisco.

Fue mucho más que una semifinal. Aunque los protagonistas buscaron mantener el foco exclusivamente en lo deportivo, el cruce con Inglaterra siempre carga un peso histórico imposible de ignorar. Cada pelota disputada, cada ataque y cada recuperación se vivieron con una intensidad especial, en un partido que volvió a quedar grabado en la memoria colectiva de los argentinos.

La Selección respondió como tantas otras veces: luchó hasta el último minuto, dejó todo en la cancha y demostró, una vez más, que este grupo nunca baja los brazos. El esfuerzo colectivo, el compromiso y la convicción fueron las bases de una victoria que alimenta el sueño de volver a conquistar el mundo.

Apenas sonó el pitazo final, la emoción se trasladó a cada rincón del país. Miles de hinchas salieron a las calles para celebrar una clasificación que se hizo esperar y que tuvo un sabor especial. Como ocurre en cada gran alegría futbolera, el Obelisco volvió a convertirse en el corazón del festejo. Banderas, camisetas, bombos, bengalas y canciones van tiñendo de celeste y blanco el centro porteño, donde una multitud celebra el pase a la final.

En medio de la euforia, no faltaron los agradecimientos. Muchos levantaron la vista al cielo para agradecer a Dios, otros recordaron a Diego Armando Maradona y hasta evocaron, con emoción y cariño, la histórica "Mano de Dios", convencidos de que, de alguna manera, el Diez volvió a acompañar a la Selección desde lo más alto.

Pero, por encima de cualquier cábala o símbolo, el reconocimiento fue para este plantel. Un grupo que volvió a demostrar que el talento y el sacrificio pueden ir de la mano, que nunca deja de creer y que pelea cada partido hasta el final.

Ahora queda un último paso. Argentina volverá a disputar una final del Mundial con la ilusión intacta y el sueño de millones de hinchas que ya imaginan una nueva vuelta olímpica. La esperanza está más viva que nunca y todo un país volverá a unirse detrás de un mismo objetivo: volver a ser campeón del mundo.