La maniobra desesperada

El oficialismo firmó un dictamen para restituir la Ley de Tierras del kirchnerismo

La jugada se produjo antes de la sesión de este jueves en Diputados, en un intento por evitar otra derrota parlamentaria. Los gobernadores Jaldo y Sáenz mantienen el suspenso y podrían definir la votación.

Por contorsionismo o instinto de supervivencia, el oficialismo y sus aliados avanzaron con la firma de un dictamen para restituir la Ley de Tierras de 2011. La maniobra del Gobierno, que contradice la primera versión del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, busca blindar el resto del DNU 70 y quedó plasmada en un plenario de comisiones doce horas antes de la megasesión opositora convocada para este jueves a las dos de la tarde. La oposición, que sumó en los últimos días a sus filas a los diputados misioneros, catamarqueños y un sector del cordobesismo, aún no llegaba a reunir los 129 necesarios para habilitar la sesión, que tiene en el temario otros temas sensibles, como la prórroga de la emergencia en discapacidad y el proyecto sobre morosidad. Los gobernadores Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz jugaron al suspenso el día previo y tienen la llave para definir el futuro del DNU 70. La jornada coincidirá con la quinta Marcha Federal Universitaria, que promete ser multitudinaria en rechazo al incumplimiento del financiamiento para las casas de estudio que el Poder Legislativo aprobó y el Gobierno incumple, aun cuando la Justicia dispuso multas diarias.

En un final no apto para cardíacos, se define este jueves el futuro del DNU 70. Se trata del megadecreto que el Gobierno publicó a diez días de asumir y que modificó más de 60 leyes en 366 artículos. Fue el punto de partida para la desregulación de las tasas de interés que asfixian a millones de argentinos y de la medicina prepaga, la derogación de la Ley de Alquileres, la eliminación de las leyes de Abastecimiento y de Góndolas, la modificación y suspensión de regímenes de promoción y preferencias para la producción local y la derogación de la Ley de Tierras.

Tanto la reforma laboral como la eliminación de la Ley de Tierras fueron frenadas por la Justicia y el Ejecutivo optó por mandar leyes específicas. La reforma laboral se aprobó en febrero de este año y la denominada “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada” se trató en el Senado en agosto, perdiendo en el camino el capítulo de extranjerización de la tierra por el fuerte repudio que despertó en la sociedad.

Ese proyecto, que se encaminaba a convertirse en letra muerta en Diputados, volvió a escena este miércoles en un plenario de comisiones. El radical Diógenes González explicó la ridícula propuesta del oficialismo: derogar el artículo 154 del DNU que derogó la Ley de Tierras e incorporarlo en el texto que ya tenía media sanción en el Senado. Un parche improvisado para vaciar la sesión de la oposición, que sumó nuevos apoyos la tarde del miércoles. El diputado Diego Giuliano definió la jugada como “una comedia”, mientras que para Paula Penacca se trata de un “manotazo de ahogado” para “hacer caer la sesión”. Por su parte, Pablo Juliano escribió en su cuenta de X: “Acabamos de presenciar la firma del dictamen más loco del mundo. Libertarios, el PRO y los radicales de Milei firmaron un dictamen sobre Propiedad Privada que restituye la Ley de Tierras de Cristina. ¡Y todo para que mañana no haya quórum en la sesión en la que buscamos rechazar el DNU 70/23! La desesperación que hay en las filas oficialistas para sostener la nulidad con la que este Gobierno arrancó es descomunal”.

El oficialismo buscará llevar la enmienda de tierras a una sesión propia el próximo 21 de octubre. Para Martín Menem, los diputados de la oposición “se esconden detrás del DNU 70 porque quieren generar algún tipo de caos. Porque el tema ya está solucionado”. Si se aprueban los cambios, el texto deberá volver al Senado, donde su tratamiento en agosto pasado “ya fue demasiado traumático”, recordó un libertario en la Cámara alta a este diario.

El poroteo

A pesar de la apretada agenda de comisiones, la tarde del miércoles los diputados se dedicaron a la rosca. Si bien algunas estimaciones daban cuenta de que se estaba solo a dos votos del quórum, desde el peronismo se mostraron más escépticos. El conteo que circulaba entre los legisladores de Unión por la Patria estaba apenas por encima de 120 al cierre de esta edición y atribuían a los gobernadores que “quieren subirse el precio para negociar” las versiones más optimistas.

Desde el día de la convocatoria de la sesión hasta acá, los bloques de la oposición sumaron a los misioneros de Argentina Federal, afectados por la desregulación del Instituto de la Yerba Mate. Ese bloque de nueve legisladores es decisivo. Allí conviven cuatro misioneros, tres salteños, un formoseño y un puntano. La tarde del miércoles, el diputado Alberto Arrúa buscaba sumar a sus compañeros de bloque, los salteños Bernardo Biella y Pablo Outes, y se encaminaba a conseguir los apoyos. Yolanda Vega también manifestó su intención de dar quórum, pero una reciente operación de columna no le permitió viajar a Buenos Aires. Si bien los diputados de Salta esperaban instrucciones de su gobernador, un cortocircuito en la privatización del Belgrano Cargas que disgustó a Gustavo Sáenz podría jugarle una mala pasada a la Casa Rosada con uno de sus principales aliados. La oposición miraba con atención los movimientos del puntano Claudio Álvarez, secretario general de la UTHGRA San Luis.